Córdoba y el incidente con el rugbier de San Cirano: entre el repudio y el análisis
La cobarde agresión a un peatón por parte de un juvenil de San Cirano reactivó el debate sobre los valores del rugby. Opinan Alejandro Allub y José Ortiz.
La comunidad argentina del rugby asiste, con muestras de repudio, a un hecho tan grave como lamentable. Se trata de la escena del joven jugador de San Cirano que empuja violentamente a un peatón y luego escapa entre risas junto a sus amigos. Esta cobarde agresión de un integrante de la Menores de 19 años del club de Buenos Aires, identificado como Julián Cirigliano, mereció una enérgica reprobación del club y la suspensión de por vida.
“Nos llena de vergüenza a todos y, a nivel personal, a las familias de todos, a los padres”, sostuvo Diego Conde, responsable del rugby de San Cirano.
Al ser consultado sobre qué argumentaron Cirigliano y los jóvenes que lo acompañaban, Conde indicó: “Dieron la respuesta idiota que puede dar un imbécil de 19 años que hace lo que hicieron, que estaban borrachos, que no se dieron cuenta, que hoy les da vergüenza y lo van a reparar”.
Además de ser sancionados, los implicados deberán realizar trabajo comunitario en organizaciones vinculadas al club.
La acción de los jóvenes mereció altísimas muestras de rechazo. En Córdoba, distintos protagonistas del rugby dieron su opinión.
"Es repudiable. Me llegó por tres grupos de WhatsApp diferentes, desde Pumas Classics a los que tengo con el plantel del club y todos coincidimos. Nosotros tratamos de exaltar los valores del rugby, para pregonarlos en el resto de la sociedad, y este tipo de cosas tira todo por la borda. Inflamos el pecho y esto es una actitud totalmente para repudiar", comentó el ex-Puma Alejandro Allub, integrante de la primera división del Jockey Club Córdoba.
"Hay que dimensionar el tamaño de un tipo que se entrena, hace pesas contra uno 'normal'. Siempre les decimos a los chicos del club que tengan cuidado cuando salen, que no hagan estupideces", agregó el "Turco".
Obligación"Como entrenadores tenemos una función educadora, por eso la sanción me parece muy dura. Creo que no es cuestión de marginarlo, sino de contenerlo. De esa forma perdemos nuestra función, la posibilidad que tiene el club de formarlo", opinó José Ortiz, ex head coach de Los Doguitos M18 y actual entrenador de la M17 de Tala.
Ortiz contó que constantemente les piden a los chicos que se cuiden, que presten atención a las cosas que pasan para no incurrir en errores que después puedan lamentar.
“Hoy la juventud es distinta. No sé si mejor o peor. Vive las cosas de otra manera. Y nosotros tenemos que tratar de seguir transmitiendo valores como la solidaridad, el respeto. Son difíciles los chicos. Si bien los valores se pregonan en el club, también vienen de la casa y la escuela. Se ha perdido mucho el respeto en todos lados”, agregó.
Agustín Harlouchet, psicólogo ligado al deporte y a los jóvenes, brindó su punto de vista: "Se trata de una persona que, más allá del deporte que practica, es parte de una sociedad. Hay que recordar que los valores son para siempre. No basta con pregonarlos, hay que ejercitarlos diariamente".
El incidente llegó hasta el exentrenador de Los Pumas Marcelo Loffreda, quien no ocultó su decepción. “Me duele ver estas cosas y me pregunto por qué es que ocurren. Si bien hay muchas acciones buenas de rugbiers, esto afecta a toda la comunidad del rugby”.

