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Copa América de Rugby: la lupa de dos grandes

De paso por Córdoba, el irlandés Eddie O’Sullivan y el neozelandés Kieran Crowley, entrenadores de Estados Unidos y Canadá, respectivamente, elogian al rugby argentino.

13 de octubre de 2010 a las 10:46 a. m.
Joaquín Aguirre
Copa América de Rugby: la lupa de dos grandes

Seguramente, el paso del tiempo dirá cuáles fueron los beneficios de haber tenido la Copa América de Rugby en Córdoba. A una fecha del cierre (pasado mañana en la cancha auxiliar del Chateau), la comunidad local se nutrió lo suficiente del rugby internacional como para sentirse en plenitud.Si bien llegaron como equipos "B" o en desarrollo, Los Jaguares, Tonga A, Estados Unidos Selects XV y Canadá Selects, jerarquizaron la plaza.

Se produjo un interesante intercambio entre jugadores, entrenadores y dirigentes. En ese contexto, sobresalieron dos figuras experimentadas del rugby de elite. El irlandés Eddie O'Sullivan, al mando de Estados Unidos, y el neozelandés Kieran Crowley, al frente de Canadá.

O'Sullivan camina por las calles de Córdoba, como no hace muchos años atrás lo hacía por Buenos Aires o Dublín, al frente del plantel de Irlanda, en la previa de los recordados duelos entre los Pumas y el seleccionado del Trébol. "La rivalidad entre Irlanda y Argentina fue creciendo en los últimos 10 años. Lo cierto es que siempre fueron partidos parejos y con marcador muy cerrado. Desde aquel partido del Mundial 99 (los Pumas ganaron 28-24 y por primera vez llegaron a estar entre los ocho mejores), es como un clásico.

Los jugadores argentinos son muy fuertes y hábiles. Su rugby ha crecido. Hay muchos jugando como profesionales y eso ayuda al crecimiento", sostiene O'Sullivan, que en su duelo personal como coach está 3-3.

Nacido en Cork, O’Sullivan, de 47 años, es uno de los entrenadores más exitosos de la era moderna del rugby irlandés. En casi siete años, alcanzó dos segundos puestos en el Seis Naciones y ganó tres veces la Triple Crown. También consiguió la Triple corona con el seleccionado M21, en 1997.

Para el entrenador este es un viaje distinto. Sin las presiones de dirigir a uno de los mejores seleccionados de Europa. “Básicamente, las diferencias pasan porque este es un torneo de desarrollo. Nuestra idea es encontrar jugadores para nutrir el plantel que hará la gira de noviembre y la Churchill Cup del año que viene”, agrega O’Sullivan. El seleccionado norteamericano realizará una exigente gira que incluye partidos ante Saracens de Inglaterra, Escocia, Georgia y Portugal. El objetivo final es Nueva Zelanda 2011, certamen al que ya está clasificado. Compartirá el Grupo B con Australia, Irlanda, Italia y Rusia.

Un kiwi en la Docta

"Estamos muy contentos en Córdoba. La gente disfruta del rugby y nosotros estamos disfrutando del viaje y de la Copa América", dice Kieran Crowley, en un inglés cerrado, pero que derrocha pasión al hablar de rugby. Como fullback de los All Blacks entre 1983 y 1991, enfrentó a Los Pumas en cinco ocasiones (cuatro victorias), y participó del histórico 21-21, en noviembre del 85, en Buenos Aires."Para hablar de Argentina sólo hay que mirar cómo crecen sus estructuras y el tercer puesto en el Mundial 2007. Ingresar en el Tres Naciones o participar con algún seleccionado de un torneo anual será muy importante para la consolidación de su crecimiento", sostiene. "Tienen muy buenos jugadores. En la Copa América lo han demostrado. Son un gran rival", agrega el entrenador.

Para Crowley, de 49 años, “fue todo un desafío” pasar de Nueva Zelanda al rugby de Canadá. “Llegué hace dos años y me encontré con un país fascinante desde todo punto de vista. Desde que asumimos, nuestra idea fue apuntalar el desarrollo del rugby canadiense”. Clasificado al Mundial de Nueva Zelanda, su equipo compartirá el Grupo A con los locales, Francia, Tonga y Japón.

El neozelandés ya dejó su sello en Córdoba. La semana pasada, junto a tres de sus jugadores, ofreció su experiencia y dio una clínica de rugby para unos 40 alumnos de los colegios Cinco Ríos y San Buenaventura.