Bardach: Me falta confianza a la hora de competir
Con las manos vacías. Georgina no pudo alcanzar una medalla en los 400 metros combinados en los Panamericanos y se fue triste.
No estaba feliz, eso está claro. Pero tiene una convicción que hace pensar que puede volver a ser la Georgina sonriente de antes al salir de una pileta. Bardach, aquella del oro olímpico en Atenas 2004, ayer quedó quinta en la final de los 400 metros combinados en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 y a los 28 años, lejos de su mejor marca, no piensa en el retiro sino en nadar, incluso, "un año más después de Londres 2012".Está delgada y su mirada, triste. Los tiempos no la acompañan y ella se presiona y se exige. Es ese estado, el de la exigencia, el que la hace sentirse bien. Al menos para entrenar y ponerle garra; aunque no sea la imagen del bienestar la que devolvió ayer después de tirarse a la pileta del Centro Acuático Scotiabank.
Llegó con el cuarto mejor tiempo a la final y se entusiasmó con la idea de subirse al podio. Esa era su meta para irse satisfecha de esta cita. Pero no lo logró. Hizo 4m53s81 y quedó lejos del mejor registro que le dio el oro a la estadounidense Julia Smit (4m46s15).
"No puedo recuperar en ocho meses lo que no hice en toda la carrera. Son muchos años de haber entrenado muy poco y mal", analiza resignada pero confía en que puede mejorar. "Estoy disfrutando más porque estoy más entrenada y vengo más tranquila a los torneos. Le agarré el gustito de nuevo a trabajar duro y a salir muerta", dice, pero reconoce: "Me falta un poco de confianza a la hora de competir".
Al hablar tiene altibajos. Sonríe y baja la mirada. Es como si buscara recluirse y masticar la bronca de no poder volver al podio.
Pero al mismo tiempo se muestra convencida de que puede reflotar. Su trabajo con Orlando Moccagatta tiene como meta buscar la marca A para Londres 2012 y la llena de ganas de seguir. ¿Por qué? "Porque ‘Tato\' es exigente y es un obsesivo en el buen sentido. Me hace falta".
La exigencia la domina. Así funciona Georgina.

