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Súper TC2000: un domingo distinto en Buenos Aires

Rompió los moldes. La presencia de la carrera reunió en la zona de Palermo y Recoleta a cerca de un millón de personas que vivió un fin de semana a puro vértigo.

01 de abril de 2013 a las 10:29 a. m.
Súper TC2000: un domingo distinto en Buenos Aires
Por Libertador. Una panorámica atípica para la tradicional avenida de la capital argentina. Hubo concurrencia récord. // Foto: DyN

El muñeco distintivo del Automóvil Club Argentino tiene un círculo que encierra la leyenda “estación número 61”. Se ubica en avenida del Libertador al 1850 y desde los años ‘50 fue protagonista de múltiples lanzamientos de los Grandes Premios, primero, y de otras competencias, después.

Durante la semana pasada, fue el faro que iluminó cada una de las vueltas que dieron los autos de competición en el nuevo escenario callejero de 2.780 metros, emplazado en la zona de Palermo y Recoleta.

Ese mismo muñeco vio cómo varios miles de personas se pasearon por sus calles adyacentes, recordando a los hinchas del fútbol en plena Copa del Mundo, cuando toman por asalto cada uno de los estadios donde se juega algo trascendente.

En Buenos Aires se vivió un fenómeno especial. Por un lado hubo edificios completos que mostraban sus persianas totalmente cerradas, dando cuenta que sus habitantes se fueron de la ciudad. Por el otro, el público tomó por asalto todo lugar desde el cual pudiera ver la carrera con algo de comodidad.

Los escalones de la Facultad de Derecho se convirtieron en una inmensa tribuna para albergar a muchos aficionados que se llegaron desde hora temprana para ocuparlos. Otros, más prevenidos, llegaron con sus conservadoras cargadas de alimentos e improvisaron un pícnic en plena plaza, a la sombra de los árboles. Se salvaron así de pagar los 15 pesos de un pebete y gozaron de un espectáculo rodeados de naturaleza.

Los más osados, se treparon a alguna estatua para ver la carrera, aunque no fuera lo más cómodo.

Fiesta en familia

Desde los chicos, pasando por el padre y la madre, se sumaron a la convocatoria del Súper TC 2000 en el callejero porteño. Tuvieron que levantarse temprano, caminar para lograr ubicación, ubicar dónde estaban los baños químicos y hacerlo con tiempo, porque hubo que sortear colas de hasta 20 personas pugnando por un lugar.

La amenaza de lluvia que todos temían, quedó muy pronto en el olvido. Después de un amanecer fresco y casi nublado, pronto el día se convirtió en un horno a fuego lento, a medida que las agujas del reloj se acercaban al mediodía.

La carrera estaba prevista en su lanzamiento para las 13, y comenzó pasadas las 13.30. Hubo que desalojar la calle de boxes de muchos curiosos y portadores de entradas especiales que se instalaron allí, movidos por la curiosidad de estar cerca de los autos y porqué no de las promotoras, que como siempre aportaron su cuota de belleza y le pusieron las “curvas” que le faltaron al circuito, conformado por dos largas rectas.

Pasó así el Súper TC 2000 por Buenos Aires y parece encaminarse a ser un lugar de paso anual para la categoría, que quiere instalarlo para que sea un lugar de reunión no sólo de los porteños, sino de los habitantes del resto del país, que concurrieron en buen número.

La experiencia vivida fue válida, habrá que mejorarlo, pero sobre todo, rescatarlo de las “garras” políticas que lo maltrataron bastante en las últimas horas.