Dakar 2017: la historia del cordobés Fernando Mussano, el copiloto de Fuchs
Admite que disfruta cada tramo de su primer Dakar. Es el copiloto de Nicolás Fuchs, marchan 18° en la general y ya piensan en volver. El riotercerense reconoce que la prueba lo sorprende.
Aún bajo la suave llovizna que cayó durante parte de la jornada en La Paz –sí, la lluvia parece no estar dispuesta a alejarse del Dakar– los dos caminaban serenos por los pasillos internos del vivac, con la certeza de estar haciendo bien los deberes.
Allí, en una de las intersecciones del colegio militar de esta ciudad boliviana donde se instaló el campamento, el copiloto cordobés Fernando Mussano y el peruano Nicolás Fuchs disfrutaban de las primeras horas de descanso antes de afrontar desde este lunes la segunda semana de carrera.
“Realmente estamos muy bien. Para nosotros es una muy buena experiencia”, arranca su análisis Mussano. Y no es para menos, con seis etapas cumplidas (aunque sólo se corrieron cinco, ya que la sexta fue cancelada por el temporal), aparecen 18° en la clasificación general. En su debut absoluto en el Dakar, se mueven entre los top 20.
“Se trata de un puesto soñado. Ahora que ya estamos en La Paz, nos queda reparar algunas pequeñas cosas en la camioneta y descansar un poco para mañana (por hoy)”, añade.
Si bien se trata de su campaña estreno en esta carrera, su relación data de mucho tiempo atrás, exactamente hace seis años. Fue cuando, en una jugada poco lógica, Fuchs levantó el teléfono y, a horas de que se vaya de vacaciones, convenció a Mussano para que fuera su navegante.
“Nos conocíamos de compartir equipo y, en ese momento, ‘Nico’ tuvo un problema con su copiloto, entonces me llamó, ¡justo cuando tenía todo para irme con mi familia! Pero dejé todo, me subí y desde ahí no paramos”, recuerda. ¿La fecha? Enero de 2011, para la carrera Interoceánica, entre Brasil y Perú, donde resultaron victoriosos arriba de un Mitsubishi Lancer Evo 9.
Conexión cordobesa
Mussano, nacido en Río Tercero, reconoce que moverse en el modo cross country no es algo sencillo, que “la navegación es distinta” a la que están acostumbrados en el Mundial de Rallies (han corrido hasta el año pasado en el WRC2). Y allí introduce a otro protagonista, Marcelo Der Ohannesian, otro navegante, de Alta Gracia, con el que trabajan a la par en este Dakar.
“‘Marce’ me ayuda mucho en la previa, tratando de hacer un paralelismo entre la hoja de ruta que nos entregan y Google Maps, buscando una coincidencia. Son muchas horas de trabajo, es una tarea que hacen también muchos equipos grandes y que nos ayuda, en muchos casos, a ir más rápido en los tramos”, explica.
Pensando en volver
Así como, gracias a los videos difundidos por la organización, vemos imágenes de vehículos corriendo a toda velocidad, el Dakar también tiene momentos en donde no siempre se va a fondo. En los tramos de enlace los pilotos siempre deben respetar las normas de tránsito locales. Mussano indicó que, para esos momentos, “en donde se va muy despacio”, han instrumentado la escucha de música “de todo tipo” por los intercomunicadores.
Pero también son momentos de diálogo, en donde planifican el futuro. “Lo que me sorprendió de esto es lo inmenso que es, el fanatismo de la gente”, explica Mussano, navegante de la Ford HRX número 323 del Wevers Sport, y asegura que, en muchas de esas charlas, ya se conversa sobre la aventura del próximo año. Y no es para menos: hasta ahora, se trata de un bautismo a lo grande.