Temas del día:

Así se transforma un auto de calle en uno de Turismo Nacional

La similitud que un auto de esta categoría tiene con un vehículo de calle, en cuanto a su aspecto externo, genera empatía con los espectadores, pero, ¿cuáles son realmente las piezas que se conservan en el interior? La respuesta, en un video de un minuto.

03 de octubre de 2015 a las 09:58 p. m.
Así se transforma un auto de calle en uno de Turismo Nacional
El motor de un auto de Turismo Nacional mantiene su fisonomía, aunque algunas piezas son reemplazadas. (Foto: Ramiro Pereyra)

A pesar de que, en cuanto a la estética, los autos del Turismo Nacional son similares a los que se ven por cualquiera de las calles del país, cada vehículo de competencia sufre una importante transmutación en su interior.

De hecho, sólo con mencionar que cada máquina está valuada en unos 70 mil dólares, uno puede llegar a imaginarse el trabajo que hay en ello: desarrollo, electrónica e ingenieria se conjugan para armar una flota que resulta cada vez más competitiva.

De un auto original, como puede ser el Ford Fiesta 1.6 tomado como ejemplo, sólo se conserva el chasis, la caja de dirección y el motor (aunque, claro, con piezas especiales). Sobre esa base, y amparados en el reglamento técnico de la categoría, los talleristas trabajan para obtener el máximo rendimiento en pista, en una divisional que deja de lado, entre otras cosas, a los apliques aerodinámicos.

Todos usan las mismas gomas, las mismas llantas, y el mismo peso mínimo. Entonces, la diferencia está dada por el desarrollo. Aquí, un video que explica, en un minuto, cómo se transforma un vehículo de serie en uno de carrera.

El motor de un auto de Turismo Nacional mantiene su fisonomía, aunque algunas piezas son reemplazadas. (Foto: Ramiro Pereyra)
El motor de un auto de Turismo Nacional mantiene su fisonomía, aunque algunas piezas son reemplazadas. (Foto: Ramiro Pereyra)