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Municipalidad, con ascenso pero sin cancha

Va por más. Municipalidad recuperó su plaza en el Oficial de Damas “A”, pero aún le queda un objetivo por cumplir: tener el campo propio. La unión fue la clave para el campeón de la “B”.

04 de diciembre de 2010 a las 12:20 p. m.
Municipalidad, con ascenso pero sin cancha

Dicen que lo que no mata fortalece. Por eso, el 3-1 con que San Martín de Villa María lo mandó al descenso en 2009 ya quedó atrás; Municipalidad vive por estas horas momentos felices tras consagrarse campeón del Oficial de Damas "B" al vencer 5-0 a La Salle "B" y regresa a la máxima categoría lleno de ganas y con una meta firme: lograr la cancha propia.

La unión fue la clave en el equipo. Al menos así lo aseguran su entrenador, Antonio Cerdera; su capitana, Paulina Roses; y la coordinadora de hockey del club y jugadora, Vanesa Capúa.

“Hubo compromiso. Nuestro objetivo era ascender, pero hacía falta mucho compañerismo y ganas de lograrlo. Eso fue lo que nos marcó durante todo el año. Fuimos constantes pese a las adversidades y pudimos conseguirlo”, destaca la capitana de “Muni”.

Y Capúa adhiere. “La unión del grupo es fundamental en un deporte de equipo. Si no tiran jugadoras y cuerpo técnico para el mismo lado, no se cumple ningún objetivo”, afirma.

"Yo hablo de predisposición", acota el DT. ¿Y por qué? "Porque es lo que requería el lugar donde las chicas entrenaron todo el año; en una cancha de piedra y tierra, para después jugar de visitantes. Estas jugadoras son todo terreno, acá realmente se cumple eso de que para ser campeón hay que ganar en todos lados", argumenta "Toni".

“Tener nuestra cancha propia es fundamental, y más para jugar en la ‘A’”, remarca el entrenador.

"Va a hacer ocho años que venimos peleando por la propia cancha. Si bien tenemos el predio, en el Parque General San Martín, nos falta la carpeta sintética. Todo está en veremos y ese es el objetivo que nos queda por cumplir. El año que viene tenemos que tener la cancha, porque es muy difícil mantener una estructura de 300 jugadoras jugando siempre en terreno prestado", sostiene "Vane".

Para Roses, la falta del campo propio le da más valor al campeonato obtenido. "No entrenar en la superficie que corresponde, y no tener la posibilidad de ser fuertes en casa lo tuvimos que meter adentro de la mochila", se lamenta, pero al mismo tiempo, se ilusiona: "Ser campeonas significó, además de una gran alegría para todo el equipo, un mimo para la familia del hockey, que tanto nos acompañó, y saber que podemos aportar un granito de arena para conseguir la cancha. Y eso, es también una alegría para el hockey de Córdoba".