El Mundial cambió el ritmo en Rosario
La expectativa de los hinchas se vive a pleno en la ciudad. El hotel donde se alojan Las Leonas está cada vez más rodeado de gente y la indumentaria oficial se vende como pan caliente.
El clima de final inundó el viernes Rosario. Así como el intenso chaparrón que cayó en la siesta de ayer hizo lo propio en la cancha y obligó a postergar los partidos de ordenamiento del puesto quinto al 10º.
Pero poco hubo para ver en el alejado estadio mundialista. Los ojos del mundillo del hockey estaban centrados en el céntrico hotel donde se hospedan Las Leonas, ese que, de a poco, fue rodeándose por más banderas, más hinchas, más flashes y, por consiguiente, más seguridad.
La vida del centro de Rosario tuvo ayer el día más agitado de estas dos semanas. La peatonal Córdoba recibió más gente y los bocinazos signaron las calles cercanas al hotel que, hasta entonces, lucían tranquilas.Si hasta los periodistas firmaban autógrafos en las telas que decoraban las barandas de contención. La demanda era infinita, como la ilusión.
Las jugadoras debían usar herramientas de distracción para poder moverse. Entonces Macarena Rodríguez optó por ingresar entre la gente cuando Cecilia Rognoni firmaba autógrafos "a dos manos" y "Mechi" Margalot se cubrió con una capucha para evitar el acoso de los hinchas.
Los locales de venta deportiva también estaban abarrotados y las camisetas y camperas de Las Leonas se mutiplicaban por metro cuadrado en Rosario. La ciudad de la que saldrá el nuevo campeón del Mundo. La ciudad que hoy puede ver a Argentina consagrase en la cima. Y la gente lo disdfruta.

