"Cachito" Vigil dejó su huella
Sergio Vigil. El ex DT de Las Leonas está feliz con tener un Mundial en Argentina, un premio a un proceso que lo tuvo como protagonista. Ahora alienta desde la tribuna y sigue motivando a lograr “el campeonato de la vida”.
Paró la entrevista para escuchar los himnos de Holanda y Nueva Zelanda, bajo un frío viento que no paraba de soplar en las afueras de Rosario. Sergio Vigil estaba en la tribuna del estadio mundialista presto a ver el segundo partido de la jornada, para analizarlo después en el curso para entrenadores de hockey que dicta de forma paralela al Mundial.Su respeto no tiene límites. Siempre sonríe. Siempre responde. Siempre está dispuesto a dar una nota. Eso sí, no mientras dos seleccionados viven el emocionante momento de cantar la canción de su país.
Así es “Cachito”, el ex entrenador del seleccionado femenino nacional que ahora se permite ser hincha cuando juegan Las Leonas. No puede ocultarlo.
Es que su voz, por más suave que sea, es inconfundible. Incluso en un estadio. Incluso con un viento furioso que arrase con todo lo que hay en el aire. Pero no con ese timbre entre ronco y dulce que tantas alegrías le dio al hockey nacional.
"Corré 'Luchita'. Bien 'Ale'. Dale 'Solcita'". Sus gritos acompañaron el triunfo de Las Leonas por 1-0 sobre Corea, pero él asegura que ya no como entrenador.
“Ya me acostumbré a que estoy del otro lado. Ahora disfruto al hincha. Desde la tribuna trato de alentarlas, porque sé que este grupo necesita mucho afecto”, explica “Cachito”. “Todos las ven como fenómenos, pero son seres humanos y les pasan cosas. Necesitan sentir ese calor. Aparte, me sale alentarlas y me lo permito”, justifica.
Alejado de la dirección técnica de la selección, Vigil no puede despojarse de su condición de gran motivador. “Siempre nos gustó no ligar las motivaciones a los logros. Ir por más no es ir por más copas sino por más crecimiento y tener el motor encendido siempre. El motor de la búsqueda del campeón de la vida, no del campeón del mundo”, explica.
–¿Crees que eso se mantiene en Las Leonas?
–Sí, y siento que cada grupo de jugadoras y cada cuerpo técnico le sigue agregando su impronta y eso es muy bueno, porque el hockey va a seguir creciendo. Si seguimos por el camino de la búsqueda del campeonato de la vida, cada grupo que venga va a ir superando al anterior.
Ese es el gran desafío. Siempre nos gustó hablar de dejar una huella para que otro pueda seguir y mejorar.
Vaya si dejó una huella. Esas Leonas que nacieron de su mano en 2000 hicieron el mérito necesario para traerle a Argentina la sede de un Mundial, y "Cachito" lo disfruta.
“Estoy feliz. Esto es un premio a la familia del hockey que fue trabajando en silencio para que podamos llegar a esta instancia. Y los premios cada vez serán mayores. No hay techo en el hockey”, se entusiasma.
–¿Cuánto tenés que ver vos en esto?
–Yo fui un eslabón más de la gran cadena. Di el ciento por ciento en el momento en que me tocó estar. Lo que más me preocupa ahora es el crecimiento del hockey en su totalidad. Hay que ayudar al hockey masculino, porque eso va a completar el combo.

