Belén Succi, la dueña del arco
La arquera argentina dijo que su puesto es difícil y que le cuesta concentrarse con tanta gente. Confesiones desde un extremo.
"Mariela, qué difícil que es nuestro puesto, ¿no?". Antoniska se rió, pero Belén Succi hablaba en serio. Y fue otra vez a la carga. "Te lo digo de verdad. Es difícil mantener la concentración", le confesó.La arquera del seleccionado argentino buscaba la aprobación en su antecesora. Quería saber si para ella también había sido complicado ocupar ese lugar. Ver desde uno de los extremos de la cancha el partido, quedar mano a mano en un córner corto, perderse entre los gritos del público…
Su espacio en el campo de juego es muy diferente al del resto, pero tan importante como todos. Incluso como el de su suplente Laura Aladro, a quien considera indispensable en sus actuaciones y siente que está junto a ella bajo los tres palos.
“Es muy difícil estar en el arco, jugar todos los partidos. Hoy estoy bien, pero es gracias a ella. Sin su apoyo de todos los días no estaría acá, no me aguantaría tantas horas de entrenamientos con 10 kilos encima”, dijo “Goofy” sobre su compañera de puesto y de cuarto. Y Aladro respondió. “Siento que soy parte del equipo y deseo que Goofy ataje bien. No estoy esperando que las cosas le salgan mal, porque ellos saben lo que puedo rendir”, agregó la guardameta de River.
Juntas, las arqueras de Las Leonas en este Mundial de hockey de Rosario, atendieron ayer a la prensa y dejaron sensaciones sobre la actuación del equipo, sus roles, las presiones, los miedos, el público...
El partido desde el arco
“Es difícil ser arquera de un seleccionado al que le llegan pocas veces. Siempre tenemos que responder, porque un gol te puede sacar del partido y eso depende del arquero”, se presionó la grandota de Casi y confesó: “Siempre le digo a Noe (Barrionuevo) que mire para abajo y haga el gol. En los cortos, la arquera es la que tiene miedo y nervios”.
Con sólo 24 años, Succi tiene su puesto asegurado en el equipo por largo rato y vive su primer Mundial de un modo muy especial. En la tribuna su familia la acompaña cada día aportando mucho color y retratando cada momento para la posteridad. “Goofy” lo explicó: “Un par de años atrás no me imaginaba esto. A todo le saco fotos porque no me quiero olvidar de nada”.
Y de lo que nunca se va a olvidar la arquera es del apoyo de la gente. “No estamos acostumbradas a esto, a que hable gente atrás del arco. En los primeros partidos me costaba concentrarme, no perderme mirando la tribuna. Pero se disfruta demasiado”, aseguró.
Belén agradeció a la gente; que pese al frío y la lluvia fue a los partidos; a las ex Leonas, que están en primera fila apoyando al equipo; a su divertida familia, que no deja de acompañarla. Y se fue, sabiendo que ocupaba un puesto difícil, pero que valía la pena. Era su sueño.

