Martina Gavier, en camino al LPGA
La golfista cordobesa iniciará su primera temporada como profesional jugando el Symetra Tour, un circuito promocional que sirve de antesala a la elite del golf femenino.
Los sueños habitan en la mente, pero necesitan de actitud para ser realizados. La golfista cordobesa Martina Gavier metió un poco de cada uno en sus valijas y partió rumbo a Orlando (Estados Unidos), donde comenzará a desandar el camino al Ladies Professional Golf Association (LPGA), la máxima categoría del golf femenino. Para ello jugará este año el Symetra Tour, un circuito promocional que sirve de antesala a los torneos de elite."Mi objetivo es quedar entre las mejores de la lista de ganancias para jugar el LPGA en 2013. Las expectativas son altas porque a la clasificación del año pasado la jugué muy bien y vi que tengo el juego para estar en el LPGA. El Symetra Tour está integrado por jugadoras que no retuvieron su tarjeta y muy buenas jugadoras que estuvieron cerca de quedar en el LPGA y ahora van a jugar este tour", describe Martina, quien en 2011 se graduó en Relaciones Internacionales en la Kent State University, lo que le permitió jugar durante toda la carrera académica en el golf universitario estadounidense.La cordobesa, que hará base en Orlando, tiene dos chances: ascender por el Symetra (en ese caso deberá ser top-10 del circuito a fin de temporada) o ingresar por la clasificación, que consta de tres etapas. "Si quedo top 20 del circuito iré directo a la última etapa de la clasificación del LPGA, y sino, por ser miembro del Symetra Tour, juego directamente desde la segunda etapa de la clasificación".–¿Qué será más complicado: el salto del golf universitario al Symetra, o del Symetra al LPGA?–Pasar de amateur a este tour no lo siento como un cambio tan grande. He jugado contra las mismas chicas durante cuatro años. Te diría que el salto es ir de este tour al LPGA porque ahí están las buenas jugadoras. Mentalmente es desafiante, pero quizá el año próximo no me parezca tanto. Y si no, me adaptaré cuando entre.Pero su evolución no depende sólo de números y posiciones, sino de un permanente entrenamiento. "Ahora estoy trabajando, con un nuevo coach, unos pequeños cambios en el swin que me van a traer muchos beneficios en precisión y calidad de impacto. Siempre he considerado que siempre hay cosas para mejorar, y mi nuevo coach dio en la tecla en lo que tengo que trabajar. Tendré un mes en Orlando para afianzar estos cambios", explica. Y agrega: "Ahora, en la pretemporada, es el único momento en que puedo enfocarme en cambios técnicos. En los últimos cuatro meses estuve trabajando el juego corto (approach y putter). Se trata de una constante mejora".–¿Cuál es tu fórmula para llegar al LPGA?
–Más allá de los éxitos y los fracasos, que son pasajeros, hay que trabajar y ser disciplinados, pero al mismo tiempo hay algo por encima que es disfrutar. Uno trabaja con el corazón y pone todo, después Dios sabrá.
–Has esperado mucho por esta oportunidad...
–Me encanta esta dedicación full time. Uno se da cuenta de que el golf requiere ocho horas de trabajo diario, intenso, focalizado, desde lo físico a lo mental. Han sido años de trabajo y de querer estar ahí, y tiene mucho que ver cuánto lo sentís. A veces hay 40 grados de calor y tenés que salir a correr, y lo hacés. Son cosas de la disciplina y la motivación que cada uno se pone. Lo esperé toda mi vida.
