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Clodomiro Carranza: Alguna vez se va a dar

Hoy por hoy intenta defender su lugar en el Tour Europeo. Es uno de los cordobeses que recorren las canchas del mundo con un sueño: jugar en Augusta.

24 de mayo de 2011 a las 09:34 a. m.
Fabián Sacarelli
Clodomiro Carranza: Alguna vez se va a dar

"Soy un jugador que pega largo, que siempre trato de atacar la cancha, pero a veces sale y a veces no". Así se define Clodomiro Carranza, cordobés de Río Cuarto, y con 29 años jugador del Tour Europeo, aunque una lesión le impidió defender la tarjeta obtenida en 2010.¿Y cómo es fuera de la cancha? "Soy tranquilo, de estar mucho descansando, más bien soy de estar en mi casa escuchar música. Cuando estoy en Río Cuarto me junto con mis amigos, a charlar, a tomar mates, pero no otra cosa", cuenta.Así es él, el cordobés que hoy busca su destino en Europa en una gira que le llevará seis meses y en las que competirá en el European y el Challenge Tour, con el objetivo de mantenerse en la gira del viejo continente.

“Este año arranqué en Sudáfrica, jugué dos torneos (África Open y Joburg Open) en los que clasifiqué pero no terminé bien. Después jugué en Mar del Plata donde salí segundo pero no se me dio”, sintetiza.

Los números dicen que mejoró en el último año. Subió el promedio de distancia en yardas (de 295.85 a 301.77), mejoró el greens en regulación (73,05 a 62.39 por ciento) y bajó la cantidad de putts por ronda (31.4 a 30.15). Sin embargo, debe superarse aún más si quiere dar un salto de calidad. “Faltan acomodar algunas partes de juego que no me permiten dar el salto de calidad para consolidarme en algún Tour, el Europeo o el PGA si alguna vez se da”, expresa.

–¿La meta es el PGA?

–Siempre sueño con jugar en Augusta. Es un sueño esa cancha, el entorno, y lo que significa el torneo. Primero hay que mejorar un poco acá y después en Europa. Pero si alguna vez se da, sería buenísimo.

Descendiente de una familia de golfistas, Clodomiro representó al país como aficionado y a los 19 se hizo profesional. Luego vinieron el Tour de las Américas y el Tour argentino, hasta su ingreso al Tour europeo. Creció mirando a “Piri” Carbonetti, jugador de su club, aunque su ídolo fue Greg Norman.

–¿Cómo canalizás tu ambición?

–Tengo etapas en las que soy positivo y a veces no, pero no siempre me la creo. Eso lo tengo que cambiar, tendría que ser más positivo y sentir que le puedo ganar a cualquiera.

¿Y cómo definirías el golf? Sonríe y se toma unos segundos. “Es traicionero. Por momentos estás muy bien y por momentos te trata muy mal. No es fácil, hay que jugar con presión, manejarla bien y ser muy frío para jugar. Sobre eso tengo que mejorar un par de aspectos y para ello voy a seguir trabajando. Pero en algún momento, estoy seguro, se me va a dar.