Andrés Schönbaum: Le voy a dar una tonadita cordobesa a la Asociación Argentina de Golf
El cordobés Andrés Schönbaum es el primer presidente del interior del país en 90 años de vida de la Asociación Argentina. Quiere acrecentar el liderazgo del país en la región y hará una fuerte apuesta por el golf femenino.
No es fácil ser dirigente por estos tiempos. En una labor ad honorem, se necesita una profunda vocación para involucrarse sabiendo que durante y después sus resultados estarán bajo la lupa.
Pero a Andrés Schönbaum lo respalda una trayectoria. Trabaja desde siempre en el Alta Gracia GC y presidió la Federación de Golf de la Provincia de Córdoba (FGPC) entre 2012 y 2013, tras ser vicepresidente entre 2008 y 2011. Hasta el 2016 fue vice de la Asociación Argentina de Golf (AAG) y este año asumió como su titular. Hoy es el primer presidente surgido de la dirigencia del interior del país y conduce los destinos de la entidad con el compromiso de mantener y, por qué no, acrecentar el liderazgo en la región.
–¿En qué cambió su rol en la AAG, además del cargo?–Quizá en que todo el mundo espera que haga la primera jugada. Veníamos trabajando con un grupo y un equipo muy bueno, tanto del staff como de la comisión nuestra, por lo que esto es sólo para darle un poco de tonada cordobesa a la gestión, nada más.
–¿Cuál es el perfil que le gustaría darle al golf argentino?–Obviamente que cada uno pone su personalidad, y yo soy un poquito más llano y más abierto. Trataré de "desacartonar" un poco algunas cosas, que nos hace falta, y volcarnos a la comunicación, que es la falencia de la AAG.
–Argentina es base para la inserción de competencias internacionales en la región, ¿cómo percibe eso la AAG?–Argentina es líder en la región, y no sólo en lo deportivo, sino en lo organizativo, en la cantidad de jugadores, en hándicaps y cantidad de canchas. Eso obviamente que te da cierta experiencia y habilidad para manejar las cosas. Al tener ese lugar, todos te buscan porque saben que es el mejor camino para insertarse. Pasó con el PGA Latinoamérica, el Open, el LAAC, todo empezó acá, y la verdad es que es un halago. Trataremos de seguir siendo líderes. Hoy, en el mundo globalizado, es un poquito más trabajoso porque copiando se pueden hacer las cosas.
–¿Eso implica alguna acción particular de la AAG con respecto a la región?–Sí, en todos los ámbitos, la AAG se divide en muchas partes. Somos líderes en reglas, los primeros en insertar una aplicación para reglas, en las inscripciones on line, en la tecnología puesta a nivel de campeonatos. Además de lo organizativo, que está bien hecho. Por otra parte está el alto rendimiento, que es lo más difícil de desarrollar porque dependés de muchos factores humanos. Estrictamente depende de los profesores y de que de ellos salga un resultado. Pero también estamos avanzados por los centros de alto rendimiento de Pilar (Buenos Aires) y de Córdoba, que hemos instalado con la Federación cordobesa. Esos son pasos grandes hacia lo que queremos: que esté todo el país así. En la región no hay una escuela de alto rendimiento como las que hay en Córdoba y en Pilar.
–Muchas veces la tarea se juzga por los resultados deportivos.–Sí, los resultados mandan. Los técnicos de fútbol disfrutan y son víctimas a la vez, y en golf pasa lo mismo. Pero tenemos un buen semillero. Ahora, con la incorporación a la AAG de María Olivero, la primera dama como consejera y miembro de la comisión de campeonato, vamos a desarrollar un poco más las damas, que es donde estamos un poco verdes. Es una apuesta fuerte que estamos haciendo y creo que eso nos va a dar satisfacciones.
–¿Y jugadores profesionales?–Hay una maduración y un recambio natural. Pero hoy tenés cuatro argentinos en el PGA Tour, dos en el Web.Com Tour, 20 en el PGA Latinoamérica y dos en el European Tour. Hay jugadores en todos lados del mundo. Siempre hay alguna nueva figura que aparece y es fruto de un trabajo.
–¿Del nivel de Emiliano Grillo (28 del mundo)?–Seguro que se perfilan otros Grillo. Los cordobeses estábamos esperanzados en (Estanislao) Goya, después en "Jorgito" (Fernández Valdés), y tenemos muchos chicos menores dando vueltas. Siempre hay un jugador nuestro en un Sudamericano y en otras designaciones. Eso nos da fuerza a los cordobeses para seguir pensando que seguimos siendo líderes dentro de los líderes.
–Si la comunicación y el golf femenino son los puntos más "verdes", ¿cuáles son los puntos altos de la AAG?–La solidez, una estructura muy preparada. Son muy profesionales todos los directores de la AAG y hacen las cosas muy bien. Como dije, le voy a dar una tonadita cordobesa, creo que es bueno para estos tiempos aggiornarse a los cambios y ver si con esto le damos una pulida más.
–¿Y personalmente, cómo siente la responsabilidad?–Muy cómodo. Todos hacen que me sienta muy cómodo, desde los mismos delegados de las federaciones, los consejeros, la gente del staff. El mismo expresidente tuvo palabras emocionantes para conmigo. Pero será este período. Creo que la alternancia es buena, aparte no te da la cabeza, ni el físico, ni la familia para estar más de cuatro años.