Vivas se despidió de Instituto a pura emoción
Fin de un ciclo. Aunque el DT pretendía seguir en la Gloria, la dirigencia decidió que no continuara y se llegó a una desvinculación de mutuo acuerdo. El ex entrenador albirrojo soltó un par de lágrimas en su adiós de ayer en La Agustina.
Una serie de abrazos, los besos de "Volcán" y Rodrigo (dos "mascotas" del plantel) y muchos saludos fueron las últimas imágenes del paso de Claudio Vivas por Instituto.
Pasadas las 17 de ayer, el entrenador se iba de La Agustina, adonde había llegado para despedirse de los jugadores, y concluía su ciclo en la Gloria.
Su final había llegado un rato antes, en la reunión con algunos directivos (el presidente Juan Carlos Barrera fue a Buenos Aires) en la que se acordó su desvinculación.
"Lo mejor es que nos alejemos de la institución porque los resultados no eran los deseados y muchas veces hay que descomprimir para que el club tenga otras alternativas", dijo Vivas.
El director técnico dejó entrever que tenía ganas de seguir: "Sin fuerzas no estoy, pero muchas veces, llega un momento en el que se reconsidera la situación y el equipo logra mejores resultados. Ojalá que Instituto esté a tiempo".
Vivas tenía contrato hasta el 30 de junio, pero cobrará por el tiempo trabajado.
"Vamos a cobrar hasta el último día que trabajamos: ni un peso más, ni un peso menos. Es lo que corresponde porque fue de común acuerdo. A mí no me echaron ni yo renuncié. No hay que sacar ventaja de ningún tipo y menos con gente que te ha tratado bien durante 11 meses", detalló.
El rosarino valoró la relación con la conducción del club: "Todo se termina en excelentes términos. Tengo palabras de agradecimiento con la directiva, con la gente que ha trabajado conmigo, con la de divisiones inferiores, con la mayoría de los hinchas, aunque también están los que no me quieren".
Y dejó un deseo: "Que a estos jugadores les vaya muy bien, que puedan sacar los 15 puntos y soñar con una promoción".
“Me voy con bronca porque me hubiera gustado terminar de una manera mucho mejor”, concluyó Vivas, antes de despedirse de todos con los ojos húmedos por tantas muestras de afecto.
El plantel se entrenó con la dupla Ramón Álvarez-Alberto Beltrán y los directivos Francisco Ruiz e Iván Barrera dijeron que no se apurarán en buscar un nuevo entrenador.
Después de la práctica, el capitán Jorge Carranza dejó en claro que el plantel estaba a gusto con Vivas.
“Los ánimos no son los mejores. Una noticia de esta índole, cuando no la queríamos como grupo, afecta y duele. Seguro que el entorno ahora se siente más relajado y descomprimido porque es una decisión que todos reclamaban. La podemos compartir o no, pero con Ramón Álvarez y ‘el Beto’ Beltrán somos el mismo plantel que estaba con Claudio Vivas”, dijo.
"Ojalá podamos revertir esta situación. Que se haya ido Claudio no garantiza nada. No creamos que esto es una salvación. Tenemos que revertir las cosas desde adentro de la cancha. Lo de afuera es lamentablemente injusto porque es un buen cuerpo técnico", afirmó el arquero.

