Vergüenza en el fútbol de Portugal: Moussa Marega abandonó la cancha por insultos racistas y compañeros y rivales intentaron impedirlo
El fútbol de Portugal conmocionado por el caso de racismo al jugador del Poro. El presidente y el primer ministro del país sumaron sus voces al repudio nacional.
Compañeros y adversarios intentaron impedir que Moussa Marega, del Porto, abandonara la cancha en un partido de la Liga de Portugal tras haber sido víctima de insultos racistas de parte de los hinchas locales del Guimarães.
Marega, un delantero originario de Malí, estaba visiblemente molesto por los sonidos de monos dirigidos a él después de que anotó el segundo gol del Porto en el triunfo 2-1.
Cuando
comenzó a abandonar el campo, varios jugadores de su equipo y del Guimarães comenzaron a discutir con él.
El técnico del Porto Sérgio Conceição también ingresó a la cancha y habló con Marega.
Le tomó varios minutos a Marega salir del campo después de que fue sustituido.
El jugador levantó las manos con ambos pulgares hacia abajo dirigiéndose a los hinchas locales mientras ingresaba al túnel rumbo al vestuario. Los aficionados respondieron con fuertes burlas.
La actitud de los otros jugadores fue muy criticada en redes sociales.
"Estamos indignados con lo ocurrido. Moussa fue insultado desde el calentamiento\'\', dijo Conceição después del partido.
"Somos una familia. La nacionalidad, el color, la estatura no importa. Somos seres humanos y merecemos respeto. Lo que ocurrió es despreciable\'\', añadió.
En su cuenta de Instagram, Marega dijo que "idiotas\'\' habían ido al estadio a gritar insultos racistas.
El delantero de 28 años agregó que el árbitro debió haberle defendido de los insultos.
La dramática escena de Marega tratando de separarse de sus compañeros y abandonar la cancha no tiene precedentes en Portugal.
Repudio nacional
El presidente y el primer ministro de Portugal sumaron sus voces al repudio nacional por los insultos racistas proferidos al jugador del Porto.
El primer ministro Antonio Costa catalogó el incidente como "inaceptable\'\' y exhortó a la policía y las autoridades del fútbol a imponer un castigo ejemplar a los responsables.
Costa también escribió en su cuenta de Twitter que "todos y cada uno de los actos de racismo son un crimen y son intolerables\'\'.
"Ningún ser humano debería vivir esta humillación\'\', tuiteó Costa, cuyo padre era oriundo de Mozambique. "No podemos quedarnos mirando\'\'.
El presidente Marcelo Rebelo de Sousa condenó "con vehemencia cualquier manifestación de racismo\'\'.
"La Constitución de Portugal claramente condena el racismo, al igual que cualquier otra forma de xenofobia y discriminación\'\', sostuvo.
