Unión, paciencia y perseverancia: las claves de Belgrano para lograr el ascenso en San Nicolás
El partido que le dio el título al Celeste se le presentó adverso pero supo reponerse.
Todo estaba preparado en San Nicolás para que Belgrano pudiera festejar con su gente. Y aunque Brown de Adrogué se esforzó para impedirlo, el Celeste alcanzó su más preciado objetivo en la siesta del domingo.
Las claves del triunfo de Belgrano sobre Brown
No bajar los brazos. El equipo se encontró dos veces en desventaja y las dos fue en busca de torcer la historia. Logró emparejar el marcador y lo dio vuelta por no dejar que los nervios se lo ganaran. Supo sacar fuerzas en los momentos en que necesitó. Trató de ser paciente, pero nunca logró generar juego de tres cuartos en adelante, por eso cuando Brown amagó con amargarle la tarde, se sobrepuso y torció el rumbo con muchísimo amor propio y entrega.
Paciente. Desde el inicio del partido intentó con paciencia encontrar los caminos para desbordar a su rival. No le fue sencillo, pero pretendió por las bandas, con balones largos y hasta buscando “la segunda pelota”. Dos veces remontó hasta que lo dejó a su favor. Después aguantó y esperó que el silbatazo final le diera el título.
Todos juntos. La comunión que se dio entre todas las piezas del club fue clave. Jugadores, cuerpo técnico, dirigentes e hinchas lograron encarrilar un torneo que hoy les pertenece y que los devuelve a Primera. Se hizo con el esfuerzo de todos, con el sacrificio de las partes y con el aporte de cada una de ellas. Un trabajo de conjunto que dio su premio a dos fechas del final y que hizo festejar a Córdoba.