Una lágrima más para Instituto
La Gloria volvió a perder en su cancha: ahora, contra Crucero. Ni la distinción a Silvio Romero pudo calmar tanta tristeza.
Si el clima influye en los estados de ánimo, la fría y desapacible tarde deayer seguramente le añadió abatimiento a los hinchas que presenciaron la nueva derrota de Instituto en Alta Córdoba, traspié que agudiza una caída libre de la Gloria que de tan vertiginosa parece no tener red.
Desafiando estadísticas insoportables (tres puntos en los últimos 11 partidos), la brisa gélida y los nubarrones quede a rato descargaban llovizna, muchos simpatizantes albirrojos ocuparon sus lugares en encemento sólo para vivir dos momentos de satisfacción: el homenaje a uno de sus cracks más recientes, Silvio Romero, en el entretiempo y el gol del descuento de Germán Cervera cuando se terminaba el juego, que sirvió para mantener viva la llama de un empate hastael último minuto de descuento.
El reconocimiento a Romero, hoy jugador de Jaguares de Chiapas, se enmarcaba en uno demayor convocatoria que incluía a Paulo Dybala y Ramón Ábila.Sólo estuvo el "Chino", por lo que las gigantografías de la "Joya" y "Wanchope" seguirán esperando el momento en que sus dueños se lleguen hasta el estadio, para así adherirlas a las paredes del pasillo de vestuarios junto a las de otros tantos jugadores albirrojos.
Ayer fue el momento de Romero. Pisó el pasto del Monumental, fue aplaudido, se sacó fotos con los hinchas y finalmente junto a familiares y amigos vio cómo su foto era fijada a las paredes rojas del pasillo inglés. “Significa una gran emoción que te hagan un reconocimiento así, como también entrar a la cancha por todos los recuerdos que me trajo. Este es el club que me dio todo”, dijo el punta, mientras veía como su foto quedaba firme en ese “Salón de la Fama” de Instituto.
“Todavía tengo la chance en el día de mañana de devolverle todo el reconocimiento a la gente. Terminar en Instituto es la idea que siempre tuve y no creo que haya algún impedimento para cumplir ese deseo. Es un sueño que tengo, el volver a vestir la camiseta del club que me formó y que me dio tanto”, agregó Romero, tal vez respondiendo a esas voces que bajaban de la platea cuando entraba a la cancha y que le pedían “volvé, Chino, que te necesitamos”.
Mientras esto ocurría en las entrañas del estadio, la realidad futbolística de Instituto indicaba que se jugaba el segundo tiempo, que el equipo perdía 2-0 y los gritos de impaciencia de los hinchas se colaban por todas partes. Cuando llegó el descuento de Cervera cerca del final, el grito de los hinchas puso freno a la ola polar.
El gol había arrimado un poco de justicia al partido, pero sobre todo encendió la posibilidad del empate, de sumar al menos un punto de local después de cuatro derrotas en casa. De sumar para lo que viene. De sumar como sea y lo que sea. Pero lo de Cervera quedó sólo en un gol.
El primero después de cuatro partidos sin goles de local, según quedó consignado en la estadística que incomoda.
“El hincha ha pasado por momentos malos y ha salido. Este es uno más y tendremos que estar juntos para revertir lo que está pasando”, dijo Romero antes de despedirse, como un hincha más.
Estuvo el DT Gabriel Gómez
El ex-DT de Defensores de Belgrano de Villa Ramallo, el único con el que el presidente de Instituto, Gastón Defagot, se reunió en forma presencial hasta el momento, estuvo ayer en un palco del Monumental, observando al equipo, junto al dirigente Francisco Ruiz.No fue el único de los entrenadores que suenan en la Gloria que vino al estadio. También estuvieron Héctor Arzubialde y José Luis Villarreal, aunque ambos aparecen con menos posibilidades de ser quienes reemplacen a Héctor Rivoira. Además, sigue sonando con fuerza Darío Franco.

