Un día volvió el doctor Bilardo
Tras la salida de Maradona, "el Narigón" volvió a instalarse como la espada más confiable entre los escuderos de Grondona.
"Si se va él, me voy yo", dijo el doctor Bilardo en abril de 2009 cuando Maradona atravesaba algunos de los badenes que matizaron su trabajo en la selección argentina. Parece haberse olvidado Bilardo de aquella frase. Tras la salida de Maradona, volvió a instalarse como la espada más confiable entre los escuderos de Grondona. Y no perdió tiempo. Ya fue confirmado como director general de Selecciones Nacionales. Y ya hay trascendidos que lo ubican "sugiriendo" a Alejandro Sabella como nuevo entrenador de la celeste y blanca. Para Bilardo se abre una nueva etapa en su vida. Saldrá del ostracismo al que lo obligó Maradona. Dejará de ser una presencia incómoda para el anterior cuerpo técnico. Ya no será "el tipo que pusieron por si yo fallaba", como reconoció el mismo Diego a poco de asumir.
Nunca se entenderá en qué base de dignidad se afirmó para sostener tanto olvido y marginación. Pero ahora tiene el poder que le concedió Grondona.
E influirá para designar el técnico, y como genio y figura opinará y decidirá según la permeabilidad de la personalidad del elegido. Si no es Sabella podría ser Miguel Russo.
Y también suenan Gallego, Simeone y el ganador en las encuestas es Bianchi. Cualquiera que gane, tendrá la mirada obsesiva del doctor en su cabeza.
