"Teté" González festejó su cumpleaños de la mejor manera
El DT celeste cumplió ayer 38 años y en el típico pedido antes de soplar la velita deseó: “Llegar lejos en la Copa Argentina, en la Sudamericana y hacer un buen torneo local”.
Quiso el destino que Belgrano lograra el pasaje a octavos de final de la Copa Sudamericana, casi en la medianoche del 15 de septiembre, unos minutos antes de que su entrenador, Esteban González, festejara su cumpleaños 38.
“Teté” tuvo un despertar distinto, porque más allá del afecto de su familia, el técnico arrancó el día sabiendo que sus dirigidos le dibujaron una sonrisa a los miles de hinchas que vivieron una jornada de fiesta en la noche del jueves.
El clima por el predio de Villa Esquiú era el mejor, los triunfos traen tranquilidad y había caras felices por todos los rincones.
Pero en su cumpleaños, González antes de soplar las velas le contó a Mundo D los deseos que pediría: “No es sencillo elegir tres, pero te diría que el primer deseo se cumplió con el pase de fase en la Sudamericana. Pero pediría llegar lejos en la Copa Argentina, en la Sudamericana y hacer un buen torneo local”, tras el tercer deseo se ríe y dice: “No pedí nada”.
Los jóvenes 38 años del entrenador lo hacen vivir de una manera especial partidos como el del miércoles ante Estudiantes: “Pasa que uno está como abstraído de lo que sucede. Mi cabeza está puesta en ver detalles, en imaginar algo que me pueda dar un plus... no como el hincha que cuando se acierta un pase enloquece y cuando lo errás se quiere morir”.
El técnico sabe que fue cuestionado por lo que resolvió hacer ante Boca (guardó a casi todos los titulares), pero saca pecho y asegura: “Jugamos un partido emotivo que nos obligó a estar a pleno y que de no haber hecho lo que hicimos en la Boca, factiblemente no lo habríamos logrado”.
Cuestionado, ¿sí o no?
González entiende que el termómetro de la gente va y viene casi con el paso de los días. Un día lo aman, en el otro lo odian y que ganar o perder un partido hace variar el humor de todos.
“Hay un cantante italiano, Vasco Rossi, que dice algo así: ‘Un día ganas, y te sentís Dios, y otro día perdés, y no te puedes sostener en pie’. Entonces hay que tener la frialdad para saber que la gente pensó que éramos horribles después de Boca y hoy piensa otra cosa muy distinta”, sostuvo.
“Las decisiones que tomamos vienen del análisis, pero más del riesgo. Porque sabemos que tenemos que pensar algo que nos tiene que dar una respuesta y lo hacemos con fundamentos”, dijo.
El triunfo ante Estudiantes le dio la razón de haber guardado varios titulares: “Lo de Boca nos deja claro que las malas actuaciones son parte del crecimiento del jugador, sean por una causa o por otra. Nosotros debemos apuntalarlos y ayudarlos a crecer, porque eso hace que el equipo crezca”.
Pero como el fútbol no tiene descanso y los tiempos son apremiantes, el técnico del Celeste ya está observando los videos del rival que se viene en la Sudamericana.
“Ya estoy mirando algunos videos. Y seguramente en la formación del equipo que jugará ante Olimpo las cartas van a estar pensadas un poco en el miércoles, porque es corta la recuperación y es muy alta la carga emotiva. Además, vamos a jugar en 21 días siete partidos”, prosiguió.
“No nos podemos dejar sorprender, por eso, así como se planeó la seguidilla Boca y Estudiantes, ahora se está trabajando y se tomarán decisiones para la que viene: Olimpo, Coritiba y Unión”, agregó.
Pero mientras el equipo que jugará mañana ante Olimpo por la tercera fecha se muestra como una incógnita, el entrenador deja en claro que para el juego por la Copa se tratará de mover lo menos posible la formación inicial.
“Tenemos la premisa de darle continuidad al equipo titular para que vaya ganando en confianza, pero al mismo tiempo otra de nuestras premisas es no colocar jugadores que no estén plenos en lo físico, porque corremos el riesgo de que se rompan. Entonces, es toda una ingeniería que nos ayuda a lograr el mejor equipo. Claro que todo se da mientras los resultados nos acompañen”, concluyó.
Belgrano se va a Brasil en busca de seguir de “fiesta” en la Copa Sudamericana.
