Talleres le ganó a Racing (O), jugó bien y goleó, pero...
Contraste. La alegría general por conseguir un puesto entre los cinco que pelearán por ir a la promoción contrastó con la impaciencia de un sector de la hinchada albiazul, que expresó su disconformismo con trapos e interrumpió el juego.
Fue una tarde casi perfecta para Talleres. Hubiera rozado lo idílico si el combo se hubiera completado con sendas caídas de Douglas Haig y Crucero del Norte, pero no fue posible y el ascenso directo pasó a cuarteles de otoño.Sin embargo, con su goleada de ayer frente a Racing de Olavarría, en su regreso triunfal a la Boutique, el equipo de Sialle puede disfrutar del vaso medio lleno de la historia: es que hasta aún perdiendo el próximo sábado frente a Unión, en Mar del Plata, quedará entre los cinco que peleará la posibilidad de subir a través de la promoción, en la cuarta etapa del torneo.Para los hinchas albiazules puede resultar insuficiente, en virtud de lo que pudo haber sido y no fue. Pero lograr el anhelado objetivo de ascender, se puede conseguir por una u otra vía. Y, seguramente, los mismos barras que ayer mostraron su disconformismo frente a la necesidad de ir por el plan B, colgando esos dos trapos que tanto dieron para comentar en la cancha, ni se acordarán del episodio si el mes que viene la "T" regresa a la Primera B Nacional.
No se trata de cuestionar el legítimo derecho que tienen los hinchas de mostrar su disconformismo, porque Talleres le dio sobrados argumentos a su hinchada, que le hizo el aguante y le tuvo toda la paciencia, para la decepción. Pero aún con su ciclotimia futbolística, pasó a la cuarta fase y mantiene intactas sus chances de ascenso.
Entonces, cabe preguntarse en qué ayuda el episodio de ayer. Porque estos jugadores, con sus limitaciones pero también con sus virtudes, y no otros, son lo que tendrán que ir ahora en busca del premio mayor.Por el contrario, debería ser este el momento en que sus hinchas le tengan más paciencia al equipo. Ayer, con un marco multitudinario y colorido, la "T" volvió a su casa, a la Boutique, que lució hermosa y con un campo de juego excepcional, y demostró que tiene argumentos con qué pelearla.
Es cierto que Talleres clasificó por la puerta chica al undecagonal, pero puede terminar saliendo del tenebroso Argentino A por una puerta apenas un poco más grande, que parte de sus hinchas parece despreciar, pero que conduce al mismo camino. Desamparados de San Juan puede dar fe de ello.Hubo señales
Desde el Fondo de Inversión se admitió que antes del partido hubo “data” respecto de que algo podía suceder si Talleres no lograba quedar entre los cinco primeros. El propio titular del Fondo, Rodrigo Escribano, lo confirmó anoche a Mundo D.
“No tengo ningún elemento para pensar que ha resurgido alguna interna en la barra, pero sí conocía de un descontento por el rendimiento de algunos jugadores y tuve alguna reunión por eso”, señaló.
El dirigente aclaró también que el Fondo no dispuso, antes del partido, reforzar la custodia en el sector del alambrado donde se colgaron los trapos y en el que un hincha se trepó a un poste y obligó a la interrupción del partido durante cinco minutos
Además añadió: “Mi opinión sobre el tema la daré internamente, y en el ámbito que corresponda. Ahora tenemos que concentrarnos en la posibilidad de ascenso que nos queda”.
