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Talleres: la mitad llena y la vacía

Coleoni vio en el partido con Unión una oportunidad para ser protagonista más que la obligación de ganar siempre. Lo que tiene y lo que le falta para ascender. ¿Se vienen cambios?

29 de marzo de 2011 a las 08:23 a. m.
Hugo García
Talleres: la mitad llena y la vacía

Horas de reflexión para Gustavo Coleoni, el DT de Talleres, quizás más de lo habitual, ya que sus dirigidos tendrán fecha libre y reaparecerán el 10 de abril. "No hay obligación de ganar todos los partidos. No hay equipo que saque 24 puntos en ocho partidos", dijo "el Sapito" apenas se concretó el 0-0 ante Unión de Sunchales y tratando de frenar la ansiedad y las especulaciones que depararán una semana sin fútbol en el Mundo Talleres. El DT concibió al partido como una oportunidad de ganar y no como una obligación.

Sin embargo, puertas adentro, el mensaje será un poco diferente. Y es el que vale. El valor de la autocrítica ayuda a reinventarse, a crecer. Es lo que mata los egos de los protagonistas y de los técnicos.

"El Sapito", se sabe, es de los tipos que cree que hay que jugar mejor que el rival para poder ganar, en épocas en las que es más fácil jugar de punto que de banca. Pero el DT no quedó del todo conforme con el 0-0. Hay partes de ese circuito de juego que están definidas y otras que no. Emiliano Gianunzio es el recuperador; Cristian Zárate, el armador; y Claudio Riaño, el referente de área. Además de una gran alternativa como Fabio Álvarez, en el banco.

¿Qué le falta? El primer “pase”, socios para el “10”, prevalecer sobre las bandas para poder sorprender y afinar la puntería de sus delanteros.

De todos, en realidad. ¿Los tiene? Sí, pero llamativamente probó otras variantes. Para la estación inicial del juego recuperó a Sebastián Navarro, pero en Sunchales apeló a Fabio Pieters porque necesitaba un especialista sobre la banda derecha, ya que Nery Leyes estaba lesionado. El ex Lanús amagó con ser una solución, pero se quedó “ahí”.

Al final terminó jugando con “el Seba”, quien cubrió la banda y se hizo un tiempo para iniciar las jugadas sobre el centro. Ese movimiento le permitió encontrar a Zárate (condicionada por la marca personal de Nicolás Pautasso) más fácil y combinar con Álvarez, quien ofreció desequilibrio por la izquierda y propuso una sociedad con Navarro y Zárate.

Fue el tiempo más feliz de Talleres, al que también se sumó Lisandro Sacripanti (una referencia clara en el primer tiempo, que luego perdió gravitación) e Ignacio González Barón, quien sorprendió con las subidas sobre la izquierda, mucho más que Ignacio Anívole, que ha bajado su rendimiento. No sólo en jugadas sino también en la ejecución de pelotas detenidas, donde la “T”, también ha perdido trascendencia.

Con la posesión de la pelota y el campo, Talleres armó cuatro o cinco jugadas interesantes. Una conversión mal anulada a Riaño y el gol que erró Aranda, fueron las más claras. Antes le alcanzaba, ahora no.

En el acto defensivo, los reflejos de Federico Crivelli y el arrojo de Gabriel Ruiz, son los puntos altos de una defensa que al salir de la línea de tres ya no ha tenido tanta exposición. Y sólo debe renegar con males más comunes como el hecho de que le ganen las espaldas a los volantes centrales y también la banda izquierda. ¿Cambios? Nery Leyes y Martín Seri estarán disponibles para el partido con Sportivo Belgrano, a jugarse el domingo 10 de abril en la Boutique. Ambos volantes superaron sendas lesiones. Entre el juvenil o Navarro relevarían a Pieters. Tampoco se descartan cambios en la banda izquierda: González Barón, Agustín Díaz o Álvarez son alternativas a Anívole.¿Tubulares? Hoy comenzará a definirse si se logra el ok municipal para colocar las tubulares en una cabecera de la Boutique ante Brown. ¿La otra barrera? El resultado con Sportivo Belgrano.

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