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Talleres, la Copa Liga Profesional y la nueva realidad del fútbol: ya nada es igual

El fútbol en tiempos de pandemia dejó a los hinchas sin cancha. Así se vivió la "nueva normalidad" en el Kempes.

10 de noviembre de 2020, 09:22
Talleres, la Copa Liga Profesional y la nueva realidad del fútbol: ya nada es igual
Kempes vacío. Sin gente en las tribunas, Talleres y Lanús redondearon un atractivo 1-1. (Javier Ferreyra / Pool Argra)

"Solo, solooooo". "Guarda que te comen". "Esperalo, esperalo". "Apretalo, apretalo". "Salimooos". Los típicos gritos de toda práctica de fútbol fueron moneda corriente ayer en el Kempes en el partido entre Talleres y Lanús. Que era por los puntos, pero que tenía toda la escenografía de ser un amistoso, aunque en el resumen final fue un interesante empate 1-1.

De arranque la jornada ya se encargó de demostrar que nada iba a ser como antes: los estrictos protocolos en medio de la pandemia de coronavirus privaron una vez más a los hinchas de poder estar en la cancha. A las 17 en punto el pequeño grupo de periodistas que pudo ingresar al estadio se reunió en la boletería sur, donde empleados de Utedyc le reclamaban a la dirigencia que comanda Andrés Fassi por una presunta deuda. Los bombos de fondo y sus cánticos le daban a la previa un clima de cancha que duró apenas unos minutos.

Porque la “nueva normalidad” se encargó a cada rato de demostrar que ya nada es como antes. Al menos por ahora. Incluso en el calentamiento previo había ¡46! jugadores sobre el verde césped el Kempes, que lució como en sus mejores tiempos. El nuevo reglamento permite hasta 12 suplentes y ambos equipos lo aprovecharon.

¿Más diferencias? No hubo olor a chori ni demoras para ingresar o salir del estadio. Tampoco silbidos para los árbitros ni para los visitantes. Pero por sobre todas las cosas, faltaron los “himnos matadores” que suelen bajar desde la Willington en cada partido. Solo retumbaban en la platea cubierta los gritos de los relatores radiales, que no pudieron utilizar sus cabinas cerradas y trabajaron “al aire libre”.

Los barbijos, el distanciamiento social y el alcohol en gel también dijeron presente en un Kempes que ayer supo que el próximo 23 de enero será sede de la final de la Copa Sudamericana.

“Los trapos”, también afuera

Los 22 grados y la leve brisa que corría en el Kempes le dieron un clima ideal a un partido que no sólo no tuvo gente, sino que tampoco contó la presencia de las banderas que partido a partido están en el estadio acompañado a la “T”.

Un solo telón, gigante, fue colocado por la dirigencia sobre la platea descubierta, pero el resto de los “trapos” volvieron a brillar por su ausencia.

El lunes de la semana pasada hubo una reunión entre los referentes de las banderas más “famosas” y los dirigentes, quienes argumentaron que la autorización estaba pero con la condición de que las mismas se retiren al otro día a las 10.

Por una cuestión de seguridad los hinchas optaron por no ingresar las banderas, ya que temían que ocurriera un robo durante la madrugada.

Seguro en los próximos días habrá más reuniones para llegar a un acuerdo y que los trapos de siempre cubran los huecos que hoy no pueden tapar ni los hinchas más fieles.

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