Talleres hace la diferencia con goles
El Albiazul, líder de la Zona 2 y con seis puntos de ventaja sobre sus escoltas, es el que más convirtió en todo el torneo. 10 jugadores distintos ya marcaron en el presente campeonato. Ayer venció por 3 a 1 a Sportivo Belgrano.
Corazón delator el de Héctor Arzubialde. Tan feliz estaba que decidió aplaudir a los hinchas de Talleres, que como él, fantasean con ver al cuadro albiazul fuera del Torneo Argentino A. El 3-1 sobre Sportivo Belgrano no le había resuelto la vida futbolera completamente, pero se la había encaminado bastante.Es que el equipo verde había sido aquel del 1-3 en la primera rueda, con ese gran jugador que es Juan Pablo Francia. Ese resultado que lo transportó al sótano del mundo Talleres, a dos partidos de haber arrancado y que llevó a algunos hinchas a insultar a "Arzu", un tipo del riñón con pasado de bombero (dirigió en 2005, en la B Nacional y lo salvó del descenso), y a los jugadores, pese al primer triunfo en el Chateau, que se dio un partido después ante Juventud Unida de San Luis.
Aquella derrota que "había enseñado" en San Francisco (la "T" ganaba 1-0 y perdió 1-3) fue el punto de partida para un Talleres que una rueda después, afianzó su condición de líder y estiró a seis puntos su ventaja sobre el propio Sportivo (primo lejano de aquel que supo ganarle a la "T") y Juventud Unida, el próximo rival.
Y la historia de ayer, Talleres la resolvió con su capacidad para convertir. El primer título que tiene la “T” es el de más goleador del torneo con 19 tantos. Por encima de Brown de Puerto Madryn (16) y Juventud Antoniana de Salta (9) que son los líderes de la Zona 1 y 3, respectivamente.
No importa que el rival juegue mejor, haya llegado (Ruiz salvó en la línea un cabezazo de Gorosito) o que tenga la pelota, el equipo albiazul te convierte de cualquier manera. Ayer fueron Claudio Riaño, Guillermo Cosaro e Ignacio Anívole (tiro libre), como antes les tocó a Lisandro Sacripanti, Ramiro Pereyra, Adrián Aranda, Juan Aballay, Víctor Cejas, Fabio Pieters y Walter Ribonetto.
“Igual, con los goles no alcanza. Hace falta el esfuerzo de todos. No me obnubila el resultado. Pudimos golear sin jugar bien”, dijo el DT.
Festejo dedicado
Y este 3-1 fue el cierre de una semana brava para el grupo porque, en un momento clave, se sumó un enemigo que a veces puede más que los rivales: las lesiones en jugadores clave. El clásico con Racing dejó afuera al capitán Walter Ribonetto, por una lesión en la planta de un pie, y a Ramiro Pereyra, con una rotura de ligamentos en la rodilla izquierda.
El enganche estaba en su mejor momento y había vuelto a jugar tras una luxación de hombro, hacía cuatro partidos. Por eso el equipo salió con una bandera a la cancha en apoyo de “Rama” (“me conmovió”, afirmó) y ya en el vestuario local hubo una dedicatoria para madres y lesionados, en la que también entró Jeremías Zenón, el pibe que también se rompió ligamentos, el lunes pasado. Una sensación amarga que también le tocó vivir a Anívole, en febrero.
“Fue para las madres del fútbol y también para Pereyra y Zenón”, blanqueó “Arzu”, que aprovechó para saludar a su madre y a su esposa, por cuanto micrófono se le cruzó. Todo sin dejar de preocuparse por Víctor Cejas, que había llegado condicionado por un golpe ante Racing en la rodilla izquierda, y que ayer se fue antes por otro golpe, pero en la derecha.
¿Más? También fue bravo para "Arzu" el hecho de tener que decirle a Adrián Aranda, goleador albiazul de la temporada pasada, que debía esperar en el banco de suplentes (cumplió una sanción de tres fechas y había dicho: "Creo que voy a volver".) porque Riaño estaba mejor.
“Hablé con ‘Bati’ y entendió”, contó Arzubialde. Y el propio ex Racing cuando hizo su gol fue a gritarlo al banco con Aranda. “Me apoyó como cuando me tocó hacerlo a mí”, valoró Riaño.