Talleres, entre dos aguas
¿Hay futuro más allá de Klusener y Olego? El sufrido 2-2 ante Libertad dejó interrogantes para el futuro de Talleres, que irá en busca del ascenso.
La clasificación anticipada a la Segunda Fase, un hecho casi inédito para Talleres en el Argentino A, llegó con sufrimiento. Ni siquiera hubo festejos en el estadio Mario Kempes, porque la compleja ingeniería de este torneo y un partido que se demoró más que la cuenta por sucesivos cortes de luz le impidieron a jugadores, técnico, dirigentes e hinchas tener las cuentas claras apenas concluyó el 2-2 ante Libertad.
En realidad, y a consideración lo que la "T" mostró en el campo de juego, no había demasiado para celebrar. En todo caso, el ingreso al selecto grupo de los 11 equipos que lucharán por el primer ascenso representa por ahora un desahogo, un alivio. No mucho más.
¿Talleres tiene chances de alcanzar el objetivo excluyente de retornar a la B Nacional? Es la pregunta que quedó flotando en el ambiente del mundialista en la noche del sábado. Los silbidos y algunos abucheos, más que un veredicto, asomaron como un síntoma de preocupación. A todos los que vieron la última puesta en escena albiazul les quedó claro que así será difícil y que hay mucho por mejorar de aquí hasta el 10 de marzo, cuando llegue la hora de la verdad.
Aquella noche de verano...
“Si ‘Cacho’ no se pone loco, este equipo seguramente podrá lograr el ascenso”, reflexionó un simpatizante de la “T” tras el 0-1 con Belgrano, en el clásico veraniego del pasado 21 de enero. Más allá del traspié, el conjunto de Arnaldo Sialle había dejado una buena impresión aquella noche, en la que exhibió mucha determinación y lució cómodo con un dibujo 4-4-2.
Pero cuando hubo que jugar “por los porotos” se lesionaron el distinto Gabriel Carabajal y el refuerzo Aníbal Medina, y el DT albiazul optó por rearmar su estrategia con un 3-4-1-2. Con ese sistema, el conjunto de barrio Jardín alternó buenas y malas –en lo futbolístico y también respecto a las otras variables que dan sustento a un candidato–, y cosechó dos victorias, dos empates y un traspié.
La actuación ante Libertad, quizá la más floja de todas, generó incertidumbre y dejó interrogantes. El principal es si Talleres tiene futuro más allá de la capacidad goleadora de Gonzalo Klusener y del gran momento de Franco Olego.
¿Hay que jugar con enganche?, ¿Agustín Díaz puede ser el conductor?, ¿por qué los carrileros juegan tan contenidos?, ¿Cháves, Nievas y Bazzi se pueden equivocar tanto?, ¿Javier Villarreal será capaz de aportar más que “chapa” y experiencia?, ¿Requena o Aguiar? Algunas de las incógnitas de este Talleres que es favorito por obligación.
Sialle será el responsable de encontrar las respuestas en las próximas tres semanas.
