Sudáfrica 2010: Euforia en el cielo
El partido de Argentina-Corea se vivió de forma diferente desde la tribuna. El análisis de los hinchas, desde el centro de la fiesta.
Johannesburgo. "Vení, vení, canta conmigo / que un amigo vas a encontrar / que de la mano de Maradona / todos la vuelta vamos a dar", fue el canto que atronó tanto como las vuvuzelas cuando "el Pipita" Higuaín estampó el 4-1 lapidario.
En la tribuna es otra cosa. La sensación de euforia tras el resultado no admitirá críticas ni análisis. Goleamos a Corea y eso significa que hasta la final no paramos. Así de simple. Los hechos se encargarán de ratificar o derrumbar este sueño, pero el sueño está, es ahora y hay que vivirlo.
El hincha está más allá del bien y del mal, se encuentre donde se encuentre, en el Gigante de Alberdi, el Monumental de Alta Córdoba o el Chateau. El enorme Soccer City Stadium no fue la excepción aunque las banderas no alcanzaran para pintarlo tanto de celeste y blanco como al Ellis Park.
Pero la visión de un nuevo dominio argentino en circo futbolero –dominio del número, de las actitudes, de la versatilidad de sus cánticos, que tratan de imponerse a la monotonía de las vuvuzelas– fue emocionante.
De cerca, la cosa tiene sus matices porque algunos hinchas argentinos no dejan transgresión sin cometer. Se paran y tapan al de atrás, se suben a las butacas, tiran basura, fuman. Todo prohibido.
Cuando uno de ellos prendió un habano, fue el colmo. La situación se puso densa y los gritos contemporizadores diluyeron la tensión. “Disfrutemos del partido, che”, fue el pedido que evitó la gresca.
No se pueden escribir las cosas que les dijeron a Demichelis y a su novia famosa después del gol de Corea. Tampoco las veces que la ligó Higuaín antes de que se despachara con tres goles. Después, era el mejor del mundo. Hay también notables ejercicios de autocrítica: “Por fin me tapaste la boca Heinze”, gritó uno a nuestro lado premiando la gran actuación del jueves del “Gringo”.
Desde atrás, alguien nos interpeló cuando estábamos 2-1 y el partido se había puesto "chivo". "Usted como periodista, ¿qué haría?", nos preguntó "Cacho" Fiandino, de Las Perdices, actual conductor de todo el fútbol de Unión Lagunense en la Liga Beccar Varela. "Sacaría un delantero y lo pondría a Bolatti", arriesgó el periodista. "Yo lo pondría al 'Kun' Agüero –dijo Fiandino–. Hay que cambiar el ritmo arriba". Maradona hizo lo que pedía el hombre de Las Perdices y aunque "el Kun" no hizo ningún gol, les armó un lío bárbaro a los coreanos.
Después, con el resultado puesto, Fiandino se explayó, no sin antes reclamar el envío de un saludo para todos sus “chicos lagunenses”. “Yo veía que el cambio había que hacerlo en ataque. Muchas veces marcar a un jugador de las características de Agüero es complicado para un defensor que venía acostumbrado a un ritmo más lento”.
Después, habló de las sensaciones que le produce este equipo: "Felicidad. A Maradona no lo analizo como entrenador, si sabe o no sabe. Él no merecía irse de este mundo sin dirigir a la selección argentina. Le dio mucho a la selección. Otros no le dieron nada y estuvieron al frente del equipo por años".
Para Diego Antoniolli, de Marqués de Sobremonte (él también pidió enviar un saludo, a Camila, Franco y Sofía, sus hijos, y a su esposa Mariana), hacer un análisis deportivo es complicado. "No sé mucho de fútbol, pero soy un hincha y me gusta este deporte. Se vive de una manera especial. Mirá toda la gente que está acá, el estadio, las banderas. Es una fiesta hermosa".
“Yo lo sacaría a Jonás –dice–. Y Tevez me satisface plenamente. Es la figura”.
Sin análisis, pues, desde el corazón, Diego afirmó: “Argentina va a seguir y yo estoy hasta la final con ellos”.
Para Ariel, de San Juan, "estar prácticamente clasificados les da tranquilidad para trabajar pensando en octavos. Creo que llegamos a cuartos tranquilamente. Después, para seguir, hay que tener suerte".
Cristina, de Capital Federal: "Era lo que esperaba: más goles. Estaba segura de que íbamos a ganar, pero yo quería que fuera con muchos goles. Creo que, si ponemos más huevo, llegamos a semifinales seguro. A Messi lo veo jugando más para el equipo y Tevez es el mejor".
Darío Charo, de Buenos Aires: "A la selección la vi bien. Me parece que está regulando y que el objetivo está más adelante. Hizo un juego muy inteligente, hay jugadores con picos de rendimientos extraordinarios y pareciera que jugara tipo NBA, que van regulando la fuerza para más adelante".
César, de La Plata: "Me pareció muy bueno lo de la selección. Los coreanos no le hicieron mucha fuerza, jugaron muy poco. Está mejorando el equipo. Estoy confiado para lo que viene".
Todos tuvieron algo en común: se fueron felices.
