Sudáfrica 2010: Baldassi aprobó otro difícil examen en España-Portugal
¿Habrá sido su último partido? El árbitro cordobés controló sin inconvenientes un encuentro que en la previa pintaba como complicado.
Aprobó el examen más difícil que le deparó, hasta ahora, la Copa del Mundo de Sudáfrica. El árbitro cordobés Héctor Baldassi, tal como sucedió en los otros partidos que le tocó controlar –Serbia-Ghana, Holanda-Japón y Suiza-Honduras (fue cuarto árbitro en Francia-Sudáfrica)–, tuvo otro acertado desempeño en el cotejo de octavos de final entre España y Portugal. Un partido que en la previa no pintaba como el más cómodo para "la Coneja", por todo lo que había en juego.
Baldassi repitió la que es su principal virtud: hacer fácil lo difícil. A favor de estar siempre cerca de la jugada, siempre tuvo una perspectiva de visión apropiada y supo acomodarse en los mejores ángulos del campo de juego, para evitar que las jugadas confusas, propias de un encuentro decisivo como el del martes, no lo condicionaran.
Quizá pueda reprochársele cierta indulgencia en mostrar alguna tarjeta amarilla en los 15 minutos iniciales, pero, en rigor, tampoco hubo alguna jugada tan violenta y de mala intención manifiesta como para meter la mano en el bolsillo.
Amonestó a dos jugadores, Xabi Alonso y Tiago, y en ambos casos acertó. El jugador portugués le fue muy duro abajo Villa y mereció la sanción del colegiado de Río Ceballos.
Baldassi estuvo lejos de “sacar” el partido, sencillamente porque nunca se le escapó de las manos. No necesitó de autoritarismo para imponer autoridad y tampoco habló mucho con los jugadores, un aspecto de su estilo de arbitraje que suele reprochársele. Se dirigió a los jugadores sólo lo mínimo e imprescindible, y con ánimo de advertencia y no de castigo.
Hubo dos jugadas polémicas. Primero, el gol de Villa, en el cual se reclamó una posible posición adelantada del español. Fue una jugada muy fina y rápida. No hubo mayores reclamos. Y la expulsión del portugués Ricardo Costa, por un manotazo a Joan Capdevila que las imágenes televisivas no pudieron captar. En el momento en que la pelota llega al defensor español la falta no se advirtió. Pero si el manotazo fue antes, corresponde darle la derecha el árbitro porque estaba muy cerca y no dudó en mostrar la roja.
Baldassi tampoco tuvo problemas de coordinación con sus asistentes, ya que hubo pocos fuera de juego, no hubo jugadas polémicas y tampoco existió ánimo agresivo en los jugadores.
Ahora, debido a que cuatro equipos sudamericanos –Uruguay, Brasil, Paraguay y Argentina– se clasificaron a cuartos de final, Baldassi no podrá dirigir hasta las semifinales, la final o el partido por el tercer puesto, si es que no hay algún equipo sudamericano involucrado. ¡Siga, siga!
Merced a sus buenos arbitrajes, Baldassi, el único árbitro argentino en el Mundial, fue aprobado por el Comité de Árbitros de la Fifa y quedó en la lista para dirigir partidos desde los cuartos de final en adelante.
En tanto, el uruguayo Jorge Larrionda y el italiano Roberto Rosetti quedaron fuera de competencia y no serán designados.
Si bien el cuerpo examinador no hizo público algún cuestionamiento al juez oriental, Larrionda fue duramente cuestionado por la prensa por el gol que le anuló al inglés Frank Lampard, frente a Alemania. Lo mismo sucedió con Rosetti, quien convalidó un gol de Tevez contra México, en clara posición adelantada. No obstante, el que le hizo un flaco favor a Rosetti fue su asistente Stefano Ayroldi, a quien consultó y avaló el gol.
También quedó marginado del resto del Mundial el árbitro suizo Massimo Busacca, a quien el entrenador de Sudáfrica, Carlos Alberto Parreira, aseguró no querer ver “nunca más” tras la expulsión del arquero local Josephs ante Uruguay.
