Sudáfrica 2010: Argentina tuvo una clasificación redondita
A octavos. Argentina le ganó bien a Grecia y obtuvo su pase con puntaje ideal y sólidos argumentos. El domingo enfrentará a México. Los cordobeses Bolatti y Pastore tuvieron una destacada actuación. Y Palermo lo hizo de nuevo.
Polokwane. Hay momentos que quedarán para siempre grabados a fuego por la intensidad con que se viven y uno de esos se ocurrió el martes en esta ciudad sudafricana. ¿Te acordás de aquella noche en Polokwane?, preguntarán quienes tuvieron la chance de disfrutarla.
Cuando sonaba el Himno argentino en el Peter Mokaba de Polokwane y los miles de hinchas vestidos de celeste y blanco saltaban y lo tarareaban, la piel se erizaba, como preanunciando sensaciones fuertes. Al final, cuando Martín Palermo hizo el segundo gol y ahí nomás el impresentable árbitro uzbeko decretó el final de un 2 a 0 que sellaba la clasificación argentina, valía la pena quedarse inmóvil viendo cómo revoleaban trapos en la tribuna y cómo se abrazaban los jugadores y el cuerpo técnico satisfechos en la cancha.
La justicia tardó, pero llegó
Argentina tardó un tiempo y medio en doblegar a una Grecia que hizo un planteo ultraconservador, jugando a no jugar, poniendo nueve tipos detrás de mitad de cancha y un solitario espartano adelante. Le costó bastante a la selección que dirige Maradona encontrar un hueco por donde vulnerar el acorazado griego, pero cuando lo hizo, con un bombazo a quemarropa del cordobés Demichelis, en la fría noche sudafricana se dibujó la palabra justicia. Y cuando Palermo metió el segundo, una sensación de seguridad viajó por los cuerpos y se depositó en los corazones argentinos.
El triunfo cerró una participación redondita de Argentina en la primera fase: se clasificó primera en el grupo con puntaje ideal, un solo gol en contra y siete a favor, 20 jugadores (sólo Garcé, Andújar y Pozo no debutaron) y todos en condiciones de ser alternativas y un plan general que rozó la perfección, incluso anoche, cuando el cuerpo técnico decidió presentar un equipo mixto entre titulares y suplentes.
El domingo, en el Soccer City de Johannesburgo, jugará en octavos ante México la primera de las cuatro finales que deberá ganar si quiere conquistar su tercer título mundial. Y al cruce con los mejicanos va con el respaldo de un plantel muy convencido de lo que quiere, con un estado anímico inmejorable y un nivel futbolístico en ascenso.
E martes, Grecia, en complicidad con un árbitro que le dejó hacer lo que quiso para impedir jugar, se plantó con un cerrojo pocas veces visto. Ni en la eliminatoria sudamericana se ven semejantes esquemas conservadores.
Pero Argentina tuvo varias virtudes, mientras Maradona despotricaba contra el árbitro y reclamaba amarillas que sancionaran las constantes faltas, interrupciones y torpezas griegas. Una de las características por elogiar fue la paciencia para buscar resquicios; otra, la continua rotación de sus hombres de ofensiva (a los cuales Clemente se sumó con criterio) y, quizá la más trascendente, no cesar nunca en la decisión de ir siempre a buscar el gol. Argentina fue mucho más que su rival en posesión de pelota, ocupación territorial y ocasiones de gol, y al final tuvo su premio.
Lo que cuesta, vale
Cuando Argentina se puso arriba vía Demichelis ya había tenido al menos siete chances de desnivelar contra una de Grecia.
Hasta ese momento, no había alcanzado con nada, pero un ratito antes el arquero se había lucido al embolsar un disparo de cerca de Bolatti y un blooper entre el “1” y un defensor casi termina en el primero argentino. En la cancha ya estaba el cordobés Javier Pastore para manejar la pelota y liberar a Messi en ataque. Entonces, cuando Argentina se puso 1-0 todo se hizo más fácil. Después, sólo hubo tiempo para la enésima epopeya de Palermo y para recibir con los brazos abiertos una clasificación con sólidos argumentos.
SíntesisArgentina: Sergio Romero, Martín Demichelis, Clemente Rodríguez, Nicolás Burdisso, Mario Bolatti, Juan Sebastian Verón, Lionel Messi, Nicolás Otamendi, Sergio Agüero (Javier Pastore, 77), Diego Milito (Martín Palermo, 80), Maxi Rodríguez (Angel di María, 63). Técnico: Diego Maradona.
Grecia: Alexandros Tzorvas, Vangelis Moras, Alexandros Tziolis, Avraam Papadopoulos, Giorgos Karagounis (Nikos Spyropoulus, 46, Loukas Vyntra, Georgios Samaras, Vassilis Torosidis (Christos Patsa, 55), Sotirios Kyrgiakos, Sokratis Papastathopoulos, Costas Katsouranis (Sotiris Ninis, 54). Técnico: Otto Rehhagel.
Arbitro: Ravshhan Irmatov (Uzbekistán).
Goles: Demichelis (77), Palermo (89).
Amonestaciones: Grecia, Katsouranis (30); Argentina (Bolatti, 76).
Estadio: Peter Mokaba, Polokwane.
Capacidad: 45.000.