Sportivo Belgrano le ganó a Talleres y lo gritó a Capella
La ciudad de la alegría. San Francisco volvió a festejar a rabiar un triunfo de Sportivo Belgrano sobre Talleres. Esta vez fue 1 a 0. El fin de año encuentra a los dos con rachas opuestas, aunque la “T” conserva la punta de la Zona 2.
San Francisco se convirtió ayer –tal como había sucedido el 29 de septiembre pasado, cuando Sportivo le ganó 3-1 a Talleres– en la "República Verde". La victoria de ayer, por 1 a 0, ante el todavía puntero de la Zona 2 y el triunfo que el fin de semana pasado había conseguido en San Luis frente a otro de los candidatos de la zona, como Juventud Unida de San Luis, le devolvieron al Verde el protagonismo con el que había arrancado en el campeonato, con el que ilusionó a todos los futboleros de esta pujante ciudad del este cordobés.
Al punto que ayer sus hinchas volvieron a llenar el Estadio Oscar Boero, dando rienda suelta a una gran fiesta.
Todo lo contrario sucede con Talleres, que hace unos días perdió el clásico ante Racing de Nueva Italia y que ayer, en una continuidad nefasta, cayó en su segundo partido consecutivo y ahora ve cómo aquel cómodo liderazgo que ostentaba hasta hace dos fechas comienza a tambalear.
El rival por vencer ya no es sólo el club que gerencia Carlos Ahumada, sino que también le pisan los talones Desamparados, Sportivo Belgrano y hasta Racing, en una zona que se puso candente, atractiva e interesante a una fecha del receso.
Influencia celestial
Como una ironía del destino, Sportivo, que en su denominación social lleva adherido el nombre "Belgrano", ayer derrotó a Talleres con un ex DT celeste –Daniel Primo– al frente del equipo; con Armando Pérez, el gerenciador de la "B", observando el partido desde un palco; y con otro ex entrenador pirata, Carlos Ramacciotti, siguiendo las acciones desde las plateas. Fue como si varios íconos del clásico rival se hubieran unido ayer para conspirar contra los deseos de triunfo del Albiazul.
Esta visión, que poco tiene que ver con los verdaderos motivos por los cuales la “T” perdió ayer –de índole exclusivamente deportiva–, sí sirvieron para calentar el clima de un cotejo que, con el correr de las fechas del Argentino A, se está convirtiendo en otro clásico cordobés.
Pruebas hay varias: en la tercera fecha, Sportivo le ganó a Talleres 3-1; en la novena, la “T” le devolvió gentilezas imponiéndose en el Chateau por el mismo marcador; y ayer el Verde sentó una “paternidad transitoria” que en barrio Jardín, y particularmente en el ánimo del DT Héctor Arzubialde, duele como una herida.
“Fantasmas”
“Arzu” había planteado bien el partido, tratando de que los “fantasmas” de aquel 1-3 del arranque del torneo no volvieran a amenazar las chances de su equipo. Pero, otra vez, no por errores del sistema de juego, sino por una expulsión –la de Guillermo Cossaro– y por el error defensivo que posibilitó la llegada sorpresiva de Capella y el cabezazo que derivó en el gol, Talleres se volvió de San Francisco con las manos vacías.
¿Designios del destino futbolero? Para los cabuleros, algo de eso habrá, pero la realidad es que el bajón de la "T", sensible en las últimas dos fechas del campeonato, tendrá algún motivo más profundo que el entrenador y sus jugadores deben conocer más y mejor que cualquier especulación ajena que pueda hacerse al respecto.
Afortunadamente para Talleres, las dos derrotas en serie lo siguen encontrando puntero, lo que revalida la importancia que tiene el buen arranque de torneo que supo construir.
El próximo domingo, cuando tenga que enfrentar al equipo de “Teté” Quiroz y de Carlos Ahumada, en el Estadio Mario Kempes, el Albiazul tendrá la última chance de resarcirse antes del final de este 2010 y, así, renovar el semblante, un poco golpeado después de estas dos caídas consecutivas.