Temas del día:

Soccer City, majestuoso, con pasado y presente

Templo sagrado. El estadio fue especialmente acondicionado para la Copa del Mundo. En él han transcurrido momentos importantes del pueblo sudafricano.

11 de junio de 2010 a las 12:02 a. m.
Joaquín Balbis, enviado especial a Sudáfrica
Soccer City, majestuoso, con pasado y presente
En el Soccer City Mandela comenzó a marcar el camino sudafricano.

Johannesburgo. Las pantallas gigantes, situadas detrás de los arcos ya mostraban en sus partes superiores derechas el marcador: RSA 0 - Mex 0. Abajo, en las imponentes tribunas, en los accesos, en los pasillos y en el campo de juego cientos de operarios apuraban los últimos retoques para dejar todo brillante.

Dos muchachos negros, arrodillados en el centro de la cancha, desandaban el círculo central limpiando del césped las posibles manchas blancas provocadas al pintar las líneas de la cancha. Las butacas naranjas distribuidas en cuatro niveles, lucían impecables, igual que los palcos VIP, las ubicaciones oficiales y de prensa, los puntos de venta de artículos mundialistas, los baños, los quioscos (las bebidas costarán unos 8 pesos argentinos y hay comidas desde 12, un pancho, hasta 15, un sandwich), todo listo para la fiesta.

Ayer a la mañana, el Soccer City se preparaba para su función de gala de hoy, cuando recibirá a la jornada inaugural del Mundial sudafricano. El escenario asomaba majestuoso entre el esmog de una Johannesburgo nublada, en un sector descampado y desprotegido de la ciudad cercano a Soweto. Inspirado en la cerámica tradicional africana y la rama conocida como calabash, su fachada fue construida de fibra laminada reforzada con paneles de hormigón y presenta una selección de ocho tonos y texturas de la calabaza.

Después del partido de hoy entre los Bafana Bafana y los mejicanos, se jugarán cuatro más de la primera fase, entre ellos Argentina-Corea del Sur, uno de octavos, uno de cuartos y la final, el 11 de julio.

El Soccer City, construido en 1987 para 80 mil espectadores, fue reformado casi a nuevo, y ahora alberga 94.700 personas sentadas, con 99 palcos ejecutivos, lo que lo convierte en el más grande de África. El estadio guarda cierto parecido externo al Allianz Arena de Munich, sede inaugural del Mundial 2006. Adentro, no tiene nada que envidiarle, e incluso supera en casi 30 mil personas la capacidad del alemán.

Historia pura

Más allá de su imponencia, contradictoria con la realidad de su entorno, el Soccer City, la ciudad del fútbol, atesora en su alma parte de la historia grande y reciente de Sudáfrica.

Fue allí donde en 1990, Nelson Mandela dio su primer discurso luego de su liberación tras 27 años de cárcel. Fue ante una multitud de 120 mil personas que le entregó definitivamente el legado para superar la opresión del apartheid. También allí miles de personas se congregaron en 1993 para llorar el asesinato de Chris Hani, uno de los líderes más populares del movimiento negro sudafricano.

Hoy, el Soccer City dará otro salto histórico, abriendo el Mundial que pretende darle un nuevo impulso a Sudáfrica.