Fin de ciclo. Sevilla resolvió despedir a Almeyda tras una campaña irregular
El club andaluz cortará el vínculo con el DT argentino tras la derrota ante Valencia. Estaba a solo tres puntos del descenso.
El ciclo de Matías Almeyda en el Sevilla FC llegó a su fin. Tras un fin de semana de reuniones y definiciones, el club andaluz resolvió despedir al técnico argentino, golpeado por los últimos resultados y por una campaña que nunca logró despegar en LaLiga.
La caída ante Valencia CF por 2-0 terminó de inclinar la balanza. Aunque la decisión se terminó de formalizar en las últimas horas, en Sevilla ya venían evaluando el cambio desde hacía días. Los números, en ese contexto, fueron determinantes: ocho victorias, siete empates y catorce derrotas en 29 fechas, con el equipo ubicado en el puesto 15 y apenas tres puntos por encima de la zona de descenso. A eso se le suma una eliminación temprana en la Copa del Rey, un combo que terminó por sellar el desenlace.
Para Almeyda, se trataba de su primera experiencia como entrenador en España, un desafío importante en su carrera tras pasos por México, Estados Unidos y Grecia. Sin embargo, nunca logró darle estabilidad a un Sevilla que mostró altibajos durante toda la temporada y que, en los momentos clave, no encontró respuestas futbolísticas ni anímicas.
En paralelo a la salida del “Pelado”, la dirigencia avanzó con rapidez para encontrar reemplazante. El principal apuntado es Luis García Plaza, quien viene de dirigir al Deportivo Alavés y ya negocia su llegada para hacerse cargo del equipo hasta el final de la temporada. La intención es que asuma en los próximos días, con el objetivo inmediato de encarrilar el rumbo y alejar definitivamente al Sevilla de la pelea por la permanencia.
La historia de Almeyda con el club, curiosamente, ya tenía un antecedente poco feliz. A fines de los años 90, había llegado como jugador desde River Plate en lo que fue, por entonces, el fichaje más caro en la historia de la institución. Aquella etapa terminó con el descenso del equipo y una salida temprana. Esta vez, desde el banco, el final volvió a ser prematuro.
Su salida vuelve a poner en escena lo exigente que puede ser el fútbol europeo, incluso para técnicos con recorrido y personalidad. En Sevilla, mientras tanto, el foco ya está puesto en lo que viene: sumar puntos, cambiar el ánimo y evitar que la temporada termine en una pesadilla mayor.