Selección: equipo que gana, se toca
Con cambios. Sabella es de los DT que piensan que los equipos no son inmutables. Por eso descartó el tridente ofensivo para enfrentar a Brasil.
En su conferencia de prensa, tras la goleada ante Ecuador, Alejandro Sabella entregó algunos indicios sobre la formación del seleccionado argentino que el sábado enfrentará a Brasil en Nueva Jersey, Estados Unidos.
"Creo que no voy a jugar con el tridente ofensivo" dijo el DT nacional. Conociéndolo bien cómo piensa, en verdad sus declaraciones no deberían sorprender.
Fiel a su credo de base bilardista, Sabella piensa que la composición de los equipos no es algo inmutable. Más bien, debe ajustársela en función de las características del rival y de las propias necesidades. Por eso, ante un fuerte seleccionado brasileño, el técnico argentino tomará sus precauciones. Y reforzará la mitad de la cancha para tener mayor control de la pelota y no darle vía libre al rival.Si la mayoría de los entrenadores argentinos, piensan que no se toca al equipo que gana (y mucho más si incluso golea), Sabella hará todo lo contrario. Meterá mano según su manera de ver e interpretar las cosas.
Es muy probable, entonces, que José Sosa sea titular en lugar de Gonzalo Higuaín. Y que Pablo Zabaleta juegue todo el partido amarrado como lateral derecho y no sólo el segundo tiempo. También es posible que se vea una selección más contenida y menos explosiva que aquella que arrasó a los ecuatorianos en el Monumental.
En cierto modo, no resultan descabelladas estas decisiones. Porque apuntan a corregir las principales deficiencias que el equipo mostró frente a Ecuador. Más allá de la deslumbrante actuación de Lionel Messi y del intimidatorio poder ofensivo del “Kun” Agüero, Gonzalo Higuaín y Ángel Di María, faltó solidez en el fondo.
Un dato lo demuestra: Ecuador forzó 11 córners, ocho de ellos en el complemento cuando pudo tener más la pelota porlos largos respiros que se tomó Argentina, ya con el resultado asegurado.
La espalda de Zabaleta (subido en el primer tiempo como volante por la derecha) no fue bien cubierta por Federico Fernández, que varias veces debió cometer faltas para detener a los ecuatorianos.
Tampoco Clemente Rodríguez estuvo firme. Cuando Antonio Valencia se le vino encima en el segundo tiempo, el lateral de Boca dio ventajas en la marca y varias veces, su rival le ganó el fondo. Sólo Ezequiel Garay y su sobriedad mantuvieron la línea a lo largo del partido.Por eso, en la inteligencia de que esas ventajas, ante la calidad de los delanteros brasileños, pueden llegar a ser letales, Sabella pondrá un 4-4-2 nítido para ganar en seguridad defensiva, cerrar más las líneas y tratar de que la selección tenga más la pelota. Eso si: no deberá perder ni un gramo de la dinamita pura que Lio Messi detona cada vez que la bola pasa por sus pies.

