Selección argentina: el equilibrio, ante todo
Afuera y adentro. El equipo de Sabella tiene casi asegurado su pasaje al Mundial tras ganar en Chile. Pero sus jugadores mantienen la calma y el equipo debe encontrar la armonía entre ataque y defensa.
La selección argentina superó una nueva prueba en su camino mundialista que finalizará en Brasil 2014. No fue fácil. Chile, que venía muy golpeado, acorraló a Argentina y la puso en aprietos en el comienzo del partido en Santiago.
Pero, claro, con dos apariciones de los distintos que tiene Alejandro Sabella, como Lionel Messi y Gonzalo Higuaín, los nudos que se habían hecho los defensores se desataron y el panorama cambió.
A Argentina le quedan siete partidos para finalizar la eliminatoria. Le sacó tres al segundo y ocho al sexto, que es Chile. Prácticamente el pasaje a la Copa del Mundo está asegurado. Lo que queda tiene que servirle a Sabella para corregir los problemas que tiene el equipo en el sistema defensivo. No se puede improvisar con Pablo Zabaleta, que es derecho, a jugar como lateral izquierdo.
El DT apuesta por Marcos Rojo en ese sector, pero al estar lesionado se quedó sin un plan B confiable. Quizá el sistema 4-2-4 deja muy desprotegidos a los laterales. Pues bien, en ese sentido tendrá que trabajar el seleccionador para encontrar el equilibrio necesario e indispensable.
Arriba no hay mucho que mejorar. De un pelotazo intrascendente, Messi, Agüero, Di María o Higuaín pueden inventar en cualquier momento una jugada magistral. Quien está más cercano a ellos es Fernando Gago, que a veces con su manera displicente de jugar irrita a propios y a extraños.
Los zagueros todavía no se acoplaron al sistema y los laterales son el punto más flojo del equipo. La otra buena es tener la seguridad de un arquero.
El martes, en Santiago, “Chiquito” Romero respondió muy bien y nadie discute que tenemos un guardavallas para rato.
Una de las figuras del partido fue precisamente el “1” de la Sampdoria, que así analizó la ventaja que tiene el equipo de contar con los monstruos de adelante. “Los cuatro de arriba son de otro planeta. Al principio era sólo ‘el enano’ (por Messi) y hoy sabemos que cualquiera de los cuatro puede hacer lo que quiera en cualquier momento del partido”, expresó Romero. Y a la hora de hablar de su actuación explicó: “Yo estoy para atajar y tratar de que no nos conviertan. Hay un equipo en crecimiento y todavía falta mucho”.
Otras de las figuras de antenoche en Santiago fue Javier Mascherano. “Después del primer gol fue otro partido. Antes, Chile fue arrollador. En definitiva, sacando los primeros 15 o 20 minutos redondeamos una buena actuación”, indicó el subcapitán argentino.
Muchos periodistas chilenos le preguntaron al volante central si ya se veían en Brasil 2014 y “el Jefecito” contestó: “Todavía no nos damos por clasificados, ni mucho menos. Si pensamos que está todo hecho nos vamos a equivocar y vamos a sufrir mucho”.
La reflexión de Mascherano debería ser una señal de alerta a tener en cuenta. Más allá de que la clasificación no está en riesgo, el 2013 tendría que servir como un banco de pruebas para mejorar lo realizado hasta ahora.
Porque hay que admitir que el martes Argentina zafó porque enfrente estaba Chile, que tiene muy poco poder de gol. El tema será cuando adelante estén España, Alemania, Inglaterra o hasta Brasil. Ahí será otra cosa y ya sabemos cómo nos fue cuando nos creímos los mejores del mundo.