“Seba” Corda: “Jugar en la cancha de Instituto es algo que no te olvidás más en la vida”
El lateral derecho de la Gloria habla de lo que significa este paso en su ascendente carrera y la ilusión de hacer una muy buena campaña. Viene escalando, desde Comunicaciones y Mitre.
Hay dos situaciones que podrían definir y describir perfectamente quién es Sebastián Corda.
La primera: es un niño nacido y criado en el popular barrio San Martín, en Buenos Aires. Y se pasa todas las tardes jugando en la calle y en los “campitos” al fútbol con sus amigos, soñando con hacerlo algún día en los grandes estadios, en los que se ven por televisión. Viene de abajo, pero sueña en grande.
La segunda: “Seba” ya es un adolescente, lo habían dejado libre en la división novena de Chacarita y su mejor amigo lo invita a probarse en el club Comunicaciones, de la B Metro. Accede y, al llegar, cuando el DT los consulta en qué puestos van a jugar su amigo responde rápido: “Yo de ‘4′”. Corda, para no pisar a su amigo, decide que se va a probar de “3″. Y quedará.
Ese mismo “Seba” Corda vive hoy un momento por el que peleó mucho y por el que soñó mil noches.
Está jugando en un club importante de la Primera Nacional, en Instituto. Con partidos a cancha llena y con la “4″ en la espalda.
Un gran logro si se tiene en cuenta que el “Negro”, como lo apodan, arrancó en Comunicaciones, donde es muy querido, y logró saltar a Mitre de Santiago del Estero.


Desde allí lo tenía “fichado” Federico Bessone, el mánager de la Gloria. Que lo fue a buscar para que sea el primer refuerzo para esta temporada 2022 de la Primera Nacional. Y firmó por dos años, pensando a largo plazo.
“Me encontré con un club muy lindo. Tenía por experiencia y comentario de ex compañeros, que era un club muy lindo y grande. Pero estoy muy a gusto. Es una sensación hermosa jugar acá y también un desafío muy grande. Siento que de a poco voy encontrando mi nivel. Cada vez me voy sintiendo mejor, a medida que pasan los partidos. Sé que los primeros encuentros no fueron de lo mejor, pero de a poco voy encontrando el nivel que puedo llegar a dar y rendir. Eso me pone contento conmigo mismo”, le cuenta a Mundo D.
Vale hacer una aclaración más: Corda es derecho, aunque casi toda su carrera jugó de lateral izquierdo. Ahora, se ganó la titularidad con la “4″ para el DT Lucas Bovaglio.
“Yo desde un primer momento sabía que le podía dar esas dos opciones al cuerpo técnico, el año pasado lo hice en Mitre y no tuvo problemas. Lucas quería ver y probar. Pero la mayoría de los partidos de mi carrera los jugué como lateral por izquierda. Tengo partidos por derecha, pero son los menos. Mirá, cuando me fui a probar a Comunicaciones, en séptima división, fui con un amigo del barrio. Y yo en el baby fútbol jugaba por izquierda. Y ahí me pregunta el DT… ¿De qué te vas a probar? Mi amigo me dijo que iba de ‘4′ y, para no decir lo mismo, dije que iba a probarme de ‘3′. Así se dio todo, hice casi toda mi carrera en ese puesto”, detalla “Seba”, nacido el 29 de junio de 1995, de 26 años.
Pese a ser derecho, se esmeró para lograr manejar también con soltura la zurda, trabajando en “horas extras”.
“De chico, cuando no entrababa en el club, practicaba la zurda en el campito del barrio todos los días. Se fue dando de forma natural. Yo siempre tuve esa meta de lograr mi sueño de chico, de ser jugador profesional y para eso trabajamos. Fui mejorando la zurda, tratando de ser mejor en todos los aspectos. Ahora me toca por derecha y me estoy acostumbrando nuevamente. Por suerte, el nivel del equipo va acompañando al crecimiento de todos. Eso es un golazo”, recalca.

El inicio de torneo y el Monumental
Este lunes, desde las 19.10, Instituto será local de Ferro Carril Oeste por la octava fecha del campeonato.
El Albirrojo generó una renovación total en su plantilla, que va logrando encajar poco a poco, dejando en claro que el objetivo es pelear arriba.
“Mi análisis del comienzo de torneo que estamos haciendo es positivo. Somos todos compañeros nuevos, que nos tenemos que conocer. Todo eso lleva su tiempo. Lo que pide el cuerpo técnico, las maneras, las formas de jugar. Pero por lo que se hizo en éstas siete fechas, creo que vamos a seguir creciendo. Desde el primer día el grupo es espectacular. Yo fui el primero de los nuevos en llegar y me recibieron 10 puntos, así que fui viendo cómo se armó todo. El grupo humano tiene una calidad humano extraordinario. El viaje a Uruguay en la pretemporada también sirvió mucho para armar el grupo y los resultados acompañan”, explicó el marcador de punta.
Para Corda, jugar en Alta Córdoba con más de 20 mil socios fue una sensación única, que no podrá olvidar.

“Jugar en la cancha de Instituto es algo que no te lo olvidas más en la vida. Yo soy de San Martín en Buenos Aires, estábamos todo el día jugando en la calle, descalzos, con pelotas que hacíamos de cualquier cosa, con los vecinos que nos retaban (risas). Y siempre soñaba con vivir esto, lo que veíamos en la tele, la hinchada que se prende fuego, las bengalas, todo ese ambiente terrible. Tener la chance de vivirlo acá y ahora es hermoso y lo disfruto en cada momento. Pero a veces no hay que perder de vista las responsabilidades. Hay que tratar de meterse en el partido y estar concentrado. Pero en los últimos dos partidos fue difícil. En Comunicaciones era menos gente, aunque me tocó disputar una final de reducido por ascenso y el hincha acompañaba. En Mitre nos ha tocado jugar con buena cantidad de público en el estadio Único de Santiago, pero en esta cancha tenes a la gente ahí nomás. Los tenes al lado a los locos, colgados del alambrado… Es hermoso lo que se vive en Alta Córdoba”, se sincera.

Finalmente, sabe que su crecimiento va a ir de la mano con el de la Gloria. Si le va bien a Corda, le va a ir bien a Instituto.
“En lo personal, este es un paso muy grande, un crecimiento importante para mi carrera. La idea está en hacer las cosas lo mejor posible para que Instituto esté en el lugar que se merece estar. Y que me sirva a mí. Ojalá se pueda dar”.