Santiago Longo y el ascenso de Belgrano: “Ser de las inferiores le da un plus”
El volante lleva más de nueve años en el club y fue una de las piezas claves en el equipo que ganó el campeonato.
Santiago Longo es un símbolo del medio campo de Belgrano. Surgido de las divisiones juveniles, se acomodó al equipo y se quedó con la “5″ sin discusión, sin que nadie lo ponga en tela de juicio.
El volante de 24 años le dijo a Mundo D: “De a poco vamos tomando conciencia de lo logrado. Al mismo tiempo hay que seguir entrenando y pensar en lo que viene, porque el próximo año estará cargado de desafíos muy importantes”.
Siempre sonriente, el volante cuenta que hay alivio tras sacarse la mochila del objetivo cumplido: “El peso del campeonato se acrecentó con el correr de las fechas porque la ilusión de la gente y la nuestra crecía. Pero por suerte se pudo conseguir el ascenso y ahora estamos disfrutando este momento”.
Bien de abajo
Longo llegó al plantel superior hace un par de temporadas y alternó entre la reserva más los trabajos con la primera. Se preparó para tener su oportunidad y de a poco se ganó la confianza de los entrenadores hasta que finalmente en el 2021 se quedó con el puesto y en este 2022 se afianzó para ser el “Longuito” de la gente.
“Ser de las inferiores le da un plus. Cuando llegué a Belgrano lo único que quería era jugar en primera, no me imaginaba todo esto, lo de ser campeón y que la gente me tenga el cariño que me tiene que es impresionante. Por esto es que se disfruta el doble, porque uno lleva más de 9 años viniendo al predio, conozco a todos los que trabajan aquí y veo el sacrificio que hacen para que el club este en lo más alto y uno ser partícipe es una alegría inmensa. También debe serlo para los técnicos de inferiores que me tuvieron, que han tenido a muchos de los chicos que hoy están en primera”, prosigue.
Además, ahora Longo es un ejemplo para los demás surgidos de inferiores, porque muestra que se puede: “Y sí, los chicos te lo hacen saber. A los que venimos de inferiores y estamos en primera nunca se nos hizo fácil, porque no éramos las figuritas ni los indiscutidos, muchas veces nos tocó ir al banco o no estar citados. Pero la fuerza mental y el apoyo de la familia es indispensable, porque cuando venís a un club grande como Belgrano, donde sos un número más y no siempre te toca jugar, debes saber que hay que estar fuerte y aprovechar los momentos que se te presentan, porque muchas veces se está arriba y otras no”.
Sobre lo conseguido, el jugador dijo que “con el correr de los años nos vamos a ir dando cuenta de lo que conseguimos. Así nos dijo Guille (Farré), que vamos a ir de a poco cayendo, porque ellos también les pasó cuando le ganaron a River”.
Por la madre
Santiago Longo aseguró que lo primero que se le vino a la cabeza cuando se logró el ascenso fue “el recuerdo de mi vieja” y después agregó que “los últimos fueron años difíciles, porque en medio de la pandemia perdí a mi mamá y a los 15 días tenía que regresar a Córdoba. La verdad es que no fue sencillo, no estaba convencido de hacerlo, porque quería quedarme con mi hermana y mi papá para ayudarlos”.
“Por suerte, en ese momento tan difícil, mi viejo me dijo que volviera y fue una buena decisión. Porque el fútbol me ayuda a no pensar tanto en estas cosas que pasaron. Después, cuando se consiguen los objetivos, se te vienen a la cabeza un montón de cosas que te pasaron. Amo jugar al fútbol, desde chico y este es mi sueño, jugar en primera y haber conseguido el campeonato”, agregó.
En medio de momentos de alegría, Longo recuerda que alguna vez estuvo a punto de dejar todo: “Me pasó cuando falleció mi mamá. Tuve la suerte de estar con ella los últimos meses. Cuando me tenía que volver a Córdoba, pedí una semana más porque no quería regresar y el club me entendió. Fueron momentos difíciles porque había que acomodarse en todo, no estaba jugando seguido, pero por el apoyo de la familia y mi fortaleza mental, pude reponerme”.

Los festejos
A pesar de ser un “producto de inferiores” Longo muestra su asombro ante las manifestaciones de la gente: “Todo lo que hizo la gente fue una locura. El recibimiento y el minuto 68, nos sorprendieron todos los partidos y en la Copa Argentina fue otra locura, porque viajaban un montón para ver un partido y regresar para estar trabajando al otro día. Nos conmovió mucho la gente y en la caravana vi gente grande llorar y fue muy emocionante”.
“En el pueblo hubo mucha gente cuando llegué, estuve con el intendente, recibí reconocimientos y los canales que querían notas. Me daba un poco de vergüenza que los chicos me pidieran autógrafos, porque todos me conocen desde chiquito (se ríe). Estar en el club 9 de Julio Olímpico de Freyre, que siempre que voy trato de ir a verlos jugar. La verdad es que es muy lindo todo lo vivido”, concluyó Santiago Longo.