Fiesta centenaria. Roncedo, 100 años de historia en el corazón de Alcira Gigena
El Club Sportivo y Biblioteca Dr. Lautaro Roncedo celebró en las primeras horas de este domingo su centenario como símbolo del pueblo: un lugar donde el fútbol, la cultura y la vida social se mezclan desde 1926.
En Alcira Gigena hay un lugar donde el tiempo parece detenerse cada tarde. Un lugar donde las historias se cuentan entre mates, tribunas de cemento y camisetas que pasan de generación en generación. Ese lugar es el Club Sportivo y Biblioteca “Dr. Lautaro Roncedo”, que este 15 de marzo cumple 100 años de vida. Un siglo entero de fútbol, de encuentros y de ese amor simple y profundo que solo se entiende en los clubes de pueblo.
Fundado en 1926, cuando la localidad todavía daba sus primeros pasos, el club nació con un objetivo claro: promover el deporte y la vida social de la comunidad. Lleva el nombre del doctor Lautaro Roncedo, un médico catamarqueño que dejó una huella imborrable en la región por su compromiso con los más humildes, especialmente con los niños y los pacientes sin recursos. Ese espíritu solidario, de alguna manera, quedó impregnado en el ADN de la institución.
Con el paso de las décadas, Roncedo creció junto al pueblo. Mientras Alcira Gigena se expandía, el club también levantaba sus propios sueños: primero el predio donde hoy están sus instalaciones, después la pileta —la primera de toda la zona en los años 50—, el salón de fiestas, la sede social, las tribunas y las luces del estadio. Cada ladrillo, dicen los más viejos, tiene detrás una historia de trabajo voluntario y manos anónimas.
Un siglo de Roncedo, el club que late con su pueblo
Pero si hay algo que late fuerte en Roncedo es el fútbol. Desde sus primeros años el club compitió con equipos de la región y con el tiempo se integró a la Liga Regional de Río Cuarto, donde construyó una identidad competitiva y sumó campeonatos que todavía se recuerdan en cada charla de bar. A la par, las divisiones inferiores fueron formando generaciones de chicos que encontraron en el club algo más que una cancha: un lugar para crecer.
Con los años también se sumaron otras disciplinas: tenis, hockey, bochas, patín artístico, fútbol femenino. Y antes hubo básquet, automovilismo y karting. Porque en Roncedo el deporte siempre fue una excusa para algo más grande: la vida social del pueblo.
Un club que creció con Alcira Gigena
Las fiestas tradicionales lo confirman. Las domas del 25 de Mayo, la histórica Fiesta del Maíz —que con el tiempo se volvió un evento nacional— o los carnavales que alguna vez iluminaron las noches del sur cordobés. Todo pasó por el club, que también fue sede de reuniones, celebraciones y encuentros comunitarios.
Incluso su nombre guarda una particularidad: en los años 30 se incorporó la palabra “Biblioteca”, cuando una pequeña colección de libros empezó a circular entre los vecinos. Hoy ese espacio sigue vivo como una biblioteca dedicada al deporte y la vida saludable.
Cien años después, Roncedo sigue siendo mucho más que una institución deportiva. Es un punto de encuentro, un símbolo del pueblo y, sobre todo, un refugio de pertenencia. Porque en los clubes del interior las camisetas no solo se defienden: se heredan.
Y así, entre historias, goles y recuerdos, el club que nació en 1926 celebra su centenario con la misma esencia de siempre: la de un pueblo que se reconoce en sus colores y en la pasión de sus hinchas. Un amor que no necesita títulos rimbombantes. Basta con decir una palabra: Roncedo.

