Rodrigo Burgos, el hombre que alegró a Talleres, está triste
El volante, que conmovió a los hinchas de Talleres con su gol ante Crucero, contó por qué jugó con "la cabeza en otro lado". "Mi mujer y mi hija están mal", explicó.
En el vestuario de Talleres todo era alegría, menos para el hombre que generó esa alegría: Rodrigo Burgos. El volante paraguayo no tenía una sonrisa en la cara y era extraño verlo así.
Contó el porqué ante la prensa, donde estaba Mundo D. "Estoy contento por el gol, pero mi señora y mi hija están pasando por un mal momento, creo que este gol va para ellas. Ahora me toca descansar...", intentó evadir el asunto.
Sin ánimo de profundizar en ese problema, contó que su mujer y su hija viajaron hacia Paraguay por un problema de salud de su suegro.
–¿Cuánto influyó lo que pasó con tu familia en tu partido?–Sí, por ahí en estos días me costó, porque estamos pasando un mal momento. A mí está pesando, mi cabeza está allá. Y estaré en contacto y ojalá se recupere.
Sobre el partido, Burgos opinó: "Tendríamos que tocar la pelota un poco más y corregir varias cosas para la final que se nos viene (Los Andes, el domingo a las 16.05)".
–¿Cómo tomás el apoyo e la gente, que te ovacionó?–Como siempre digo es muy bueno el apoyo que le da a todo el equipo. Y agradecido a la gente y a todos los compañeros.
