Ricardo Carniell, una vida entre el fútbol y cortados
Ricardo Carnielli es entrenador y dueño de un bar en Córdoba. Le apasiona ser parte del fútbol, pero tiene su negocio por las dudas.
Poder vivir de lo que nos llena de satisfacción es lo más esplendoroso que le puede suceder al ser humano. Trabajar de lo que nos gusta, estar siempre en el mundo que elegiste para desarrollarte, no tiene precio.
Estas son algunas de las cosas que se encuadran en la historia de Ricardo Antonio Carnielli (46), quien se ha pasado su vida buscando estar siempre ligado al fútbol. Primero, como jugador y después, como entrenador. Esta obsesión lo ha hecho desandar los caminos hasta el punto que cualquier rincón del mapa es bueno para desarrollarse como DT.
Pero lo cierto es que no siempre se puede vivir de lo que se ama y como a él, otros tantos se hacen "buscas" de la forma de subsistir.
Carnielli, aferrado a su sueño de ser "un técnico de primera", no deja de lado su bar en el centro de Córdoba, donde entre cortados y menús, mete charlas de fútbol a cada rato.
“Dirigir me apasiona, conducir un grupo, hablar de táctica son las cosas que me llenan realmente”, sostiene “Ricky”, como le dicen sus íntimos.
Como jugador Carnielli estuvo en la “U”, pasó por Douglas Haig, vistió los colores de Belgrano y estuvo en el fútbol de Bolivia. Después, como entrenador fue ayudante de campo de Pedro Marchetta en Independiente Rivadavia, en Belgrano y en Racing de Nueva Italia; fue DT en Juniors en un par de oportunidades y luego ha sido el compañero de “fórmula” de Víctor Riggio en la “Lepra” mendocina y últimamente en Alumni de Villa María.
"No es fácil ser parte de esto. Sucede que los dirigentes muchas veces eligen ex jugadores de renombre, pero que como DT no han hecho ninguna experiencia. Un ejemplo, Gimnasia de Jujuy, que lo lleva a Calderón", sostiene Carnielli.
–¿No es sencillo tener una oportunidad?–En mi caso voy a todos los partidos y siempre estoy informado. Pero bueno, la verdad es que dependemos de los dirigentes y muchas veces ellos se ven seducidos por una tonada y no por los antecedentes.
–¿Y cuándo no se puede vivir del fútbol?–Siempre lo digo: "Vivo por, para y a veces del fútbol". Cuando no se puede trabajar en esto, es cuando te buscas tener algo que te de el sustento para la familia. Y es bueno tenerlo porque de lo contrario te metés en serios problemas. Por eso el bar... y alguna vez hasta vendí seguros y servicio de AFJP.
Para Ricardo no es sencillo dejar de lado su bar cuando consigue trabajo: "Quedan al frente mi hijo (21 años) y mi viejo (80). En cuanto puedo me doy una vuelta, acomodo algunas cosas y nunca lo descuido del todo".
“Podés hacer un acuerdo por muy buena plata, pero después perdés un par de partidos y chau, estas afuera de nuevo. Entonces volvés a lo seguro. Más en el Argentino, donde no se firma contrato”, prosigue.
Alguien pide un café y la charla de fútbol tiene un breve corte, pero así es siempre en el local: “Acá llegan amigos y clientes que a las 7 de la mañana ya estamos hablando de fútbol, haciendo dibujos en una servilleta y encontrándole explicaciones a las jugadas de los partidos del día anterior”.
Finalmente, "Ricky" asegura que lo más injusto en la vida de un DT es que "los dirigentes no te respetan un proyecto".
La vida detrás de la redonda de cuero lo llevará a Carnielli a Salta, donde como ayudante de campo de Riggio estará en Gimnasia y Tiro.
Vuelve al ruedo del fútbol, pero su bar seguirá funcionando con su atención a la distancia, porque la pasión no tiene control, pero la necesidad tiene forma propia.