Reflexión de un hincha de Talleres
Alejandro Lanzi, fanático albiazul, quiso compartir con nuestros lectores sus sensaciones en este duro momento. Sin insultos, aprovechá para descargarte y contar tu parecer sobre lo que pasó ayer.
La verdad es que hace mucho tiempo no me sentía como hoy, lleno de impotencia y con una sensación que no te deja ni respirar, con esas ganas de romper lo que tenés en frente por no poder encontrar una explicación de por qué pasan estas cosas.Increíble que teniendo el plantel mejor pago de la categoría pasen estas cosas, seguimos encasillados en que gastar plata que no tenemos va a ser la solución de todo y mágicamente vamos a estar lejos de esta categoría que es casi parecida al mismo infierno.
No hay que engañarse más, pero tampoco nos tenemos que dejar nublar la vista por este resultado adverso y patético que nos toco vivir hoy.
No hay que olvidarse que en la zona clasificatoria venerábamos a jugadores como Sacripanti, Aranda, Anivole, Solferino y otros tantos que lamentablemente hoy muestran un bajo rendimiento. Tampoco hay que olvidarse que si se intenta llevar adelante un proyecto serio como tantas veces se lo dijo no se puede despedir a un Director Técnico como Arzubialde a pocas fechas de arrancar con este nonagonal, recordemos que todo el trabajo de el y su cuerpo técnico y los puntos acumulados en su estadía en el club fue lo que nos trago hasta acá.
Debemos entender que el camino a seguir es el de Gianunzio que deja la piel en cada pelota, el de Navarro y Álvarez que parece que jugaran a la pelota hace 15 años, siempre pidiéndola y dándosela a un compañero haciendo simple lo que parece tan difícil.
Lo que no se debe copiar es la actitud infantil de jugadores con basta experiencia como Ribonetto y Solferino, acaso se pensaron que con este partido se terminaba todo? No es así muchachos, nuestro Talleres todavía tiene que afrontar 4 partidos más, y quien te dice que se alinean los planetas y logramos eso que todos queremos con todas nuestras fuerzas, no se pusieron a pensar esos jugadores que jugaron los últimos minutos con una displicencia y falta de actitud que llamaba muchísimo la atención, que todavía quedan balas en la recamara?.
Hay un tango que dice “ni el tiro del final te va a salir”, nosotros estamos acostumbrados a esa frase nefasta, pero carajo! Acaso el hincha del futbol no vive de ilusiones? La ilusión sigue intacta y va a seguir estando hasta que suene el silbato del último partido que nos vea con chances de irnos de una vez por todas de acá.
Desde acá le pido al Señor Rodrigo Escribano (como se lo dije aproximadamente hace un mes en su página de Facebook) que tenga la suficiente lucidez para actuar en momentos como este. Se sabía desde un principio que no iba a ser fácil este camino. No se deje llevar por la furia de los hinchas que en momentos como este descarga toda su bronca con el que esta al frente del proyecto, desde acá le agradezco lo que está haciendo por el club y espero que siga con el muy buen trabajo que lleva adelante. Sin dudas que tiene que hacer una autocritica profunda sobre decisiones erróneas que tomo usted y su entorno dirigencial, tanto en la designación del cuerpo técnico como en la contratación de algunos jugadores que demostraron no estar a la altura de las circunstancias
También le pido que se haga escuchar, no puede ser que jugadores que cobran al día sueldos extremadamente altos para la categoría, viajan en avión, se hospedan en los mejores hoteles y que cuentan con comodidades insólitas para esta categoría jueguen con una actitud vergonzosa, recuérdeles que esto es Talleres, que esa camiseta que tienen puesta tiene que terminar mojada después de cada partido, que cuando entren al vestuario les tiene que doler hasta el alma por haber dejado todo en la cancha. Esto es futbol y se puede ganar, empatar o perder, pero le aseguro que cuando se tiene actitud se está más cerca de lograr la victoria.
A los hinchas les pido que alienten, que griten hasta que la garganta se les rompa. Hoy nos guste o no tenemos que bancar a los que están, no nos queda otra, les aseguro que ir a apretar al plantel no es la solución de los problemas, putearlos tampoco lo es. Tanto ustedes como yo están indignados con varios que hoy llevan nuestra insignia en el pecho, pero no queda otra que tirar para adelante. Fuerza Talleres de mi vida, todo va a estar bien. Dios quiera que en un futuro cercano estemos todos festejando, y si nos toca seguir acá, quedate tranquilo que toda tu gente nunca te va a abandonar.

