Racing tuvo mucha “Calidad” para vencer a San Lorenzo y clasificar en la Copa Argentina
La Academia superó 4-2 por penales a San Lorenzo con su arquero como figura y jugará los 16avos contra Gimnasia de Jujuy.
La multitud que Racing puso en San Luis para ver el cruce con San Lorenzo por los 32avos de la Copa Argentina tuvo una noche de alegría luego de eliminar al equipo de Buenos Aires por penales 4-2, tras empatar 1-1 en los 90 de juego. Fue un batacazo histórico de la Academia.
Los albicelestes de adentro del campo le regalaron una tremenda alegría a los casi cinco mil simpatizantes que fueron para “hacerle el aguante” a un equipo que fue de “punto” ante uno de los cinco grandes, pero que terminó siendo el dueño de la noche y generó la renuncia del DT del Ciclón, Pedro Troglio.
El partido mostró en su arranque a La Academia contando con un par de aproximaciones más que interesantes, pero falló donde se definen los partidos, porque casi debajo del arco no pudo marcar. En contrapartida, el equipo de Troglio contó con sus ocasiones y sobre los 31 facturó. Braida ganó por la izquierda y su centro superó la fallida estirada de “Cali” Rodríguez para que Cerutti pusiera el 1 a 0. Los cordobeses dejaron pasar su mejor momento en esa etapa y ante un rival de la jerarquía del Santo eso se paga. Porque más allá que muchos de sus titulares vieron el partido por TV, la velocidad y la potencia física entre uno y otro se notó.
Racing se fue al vestuario masticando bronca, porque la mala puntería de Lavezzi para definir a los 26 en soledad y con el balón picando fue inmejorable en esta parte del encuentro y después quedó la del cierre, cuando Figueroa le quiso pegar “tres dedos” y la desperdició al tirarla alta.
A San Lorenzo le alcanzó con los pincelazos de Ortigoza para distribuir, con Braida y Cerutti desbordando, para generar lo que tuvo y el acierto sobre el arco.
De movida, en el arranque del segundo tiempo, los cordobeses consiguieron el empate a los 5, cuando Rivero ganó en el primer palo de cabeza y venció a Batalla.
Con el 1-1, el equipo de Bossio se tiró unos metros más atrás y apostó a la contra para lastimar a su rival.
Troglio movió las piezas y Centurión con “Uvita” Fernández saltaron al terreno para intentar torcer la historia del partido. Cuando el azulgrana mejor jugó, entró en escena el arquero de Racing, y “Cali” Rodríguez fue clave, porque a la responsabilidad en el gol que le marcaron, también la tuvo para sostener a su equipo y estirar la definición.
Un balón tapado contra el caño tras un cabezazo de Cerutti y otros revolcones más hicieron del arquero académico la figura del equipo.
Blanco y Murialdo encabezaron un par de contras que también ilusionaron a los de Nueva Italia con conseguir el premio mayor en el tiempo reglamentario. San Lorenzo desnudó todas sus falencias, la poca jerarquía en algunos del sus futbolistas y una alarmante falta de juego colectivo quedaron de manifiesto en el terreno del Juan Gilberto Funes. Sobre la hora lo pudo ganar Racing, cuando Murialdo metió un centro atrás que no pudo ser conectado.
Llegaron los penales y otra vez Rodríguez apareció en escena para contener los tiros de Donatti y Martegani y con la puntería de los pateadores albicelestes dejar a la Academia en los 16avos y a toda la gente que los acompañó festejando en las tribunas.