Racing se durmió y Lanús se lo facturó
La Academia le ganaba al Granate con un tiro libre de Toranzo, pero cometió errores en defensa y su rival lo castigó.
Racing Club ganaba y llegaba a la cima del torneo Clausura, pero empezó a cometer errores graves en defensa y Lanús lo castigó con un incuestionable 4-1 en el Estadio Néstor Díaz Pérez.
Por la séptima fecha, el equipo de Miguel Angel Russo ganó el primer tiempo con una conquista de Patricio Toranzo, de tiro libre, pero Lanús reaccionó en el segundo período y celebró por los aciertos del uruguayo Mario Regueiro, César Carranza, Carlos Izquierdoz y Guido Pizarro.
Pareció que la Academia ratificaba virtudes y Lanús seguía en su producción decreciente de las últimas fechas, pero un par de equivocaciones en la retaguardia albiceleste cambiaron por completo el juego y el resultado.
En el primer segmento a los 19 Lanús tuvo una ocasíón propicia debido a un córner que ejecutó Diego Valeri y aprovechó Gonzalo Castillejos para disparar con energía, pero Claudio Yacob evitó la caída de su valla sobre la línea decisiva.
La primera aproximación de los albiceleste se vio a los 21, cuando Pablo Lug¸ercio desbordó y mandó un centro atrás atrás para Gabriel Hauche, quien definió de taco, pero Luciano Balbi asumió el rol de salvador.
A los 28 se dio el gol. Izquierdoz le cometió una falta a Toranzo al bordel del área, el Pato tiró por arriba de la barrera y convirtió favorecido por la pobre respuesta de Caranta.
Racing manejaba el trámite del partido sin sobresaltos en la segunda parte hasta que a los 13 minutos un pase magistral de Mauro Camoranesi y un error grosero de Lucas Aveldaño permitieron que el local igualara por intermedio de Regueiro.
Camoranesi puso un pase profundo desde la derecha para Regueiro, quien le ganó la espalda a Aveldaño y definió desde un ángulo muy cerrado con un remate potente y bajo.
Más allá de esa jugada aislada y sin llegar a su mejor nivel, Racing seguía con el control del partido y pudo haber recuperado la ventaja a los 21, cuando Iván Pillud habilitó a Hauche y lo dejó mano a mano con Caranta, pero el delantero que distó de hallarse en su tarde más propicia tiró a las manos del guardavalla.
Pero a los 23 otro error de la Academia le posibilitó al granate ponerse arriba en el marcador.
Jorge De Olivera jugó mal el balón con los pies y sin querer habilitó a Valeri, quien mandó un centro desde la derecha que luego Carranza capitalizó al aparecer por sorpresa para establecer el 2-1.
A partir de entonces Racing quedó desconcertado y Lanús creció para poner con los aportes en la red de Izquierdoz y Pizarro un justo 4-1.Racing pagó con intereses sus equivocaciones y Lanús salió de su letargo.
