Racing - 9 de Julio: el ascenso debió ser para los dos
Morteros festeja. Los penales decidieron que el ascenso al Federal A fuera para 9 de Julio, pero Racing también hizo méritos suficientes como para conseguirlo.
La alegría se tiñó de color celeste y la desazón de albiceleste. Anoche, en el Sancho de Nueva Italia, la arbitrariedad de los penales decidió que el ascenso quedara para 9 de Julio de Morteros, que en un mes y chirolas deberá comenzar a jugar el Torneo Federal A, con la perspectiva de enfrentar, nada más ni nada menos, que a Talleres. Y que Racing, deba esperar casi cinco meses para transitar, otra vez, los escarpados caminos del Federal B.Para ello hubo que pasar una final extraída del realismo mágico o de un cuento de Fontanarrosa, con todos los condimentos y los imprevistos que depara un torneo semiamateur.
Desde el gol que se hizo el arquero del “9” Adelquis Ruffini, el tercero de Racing, y que le permitió a la Academia llegar a los penales, hasta el increíble quedo de la Academia, cuando estaba 2 a 0 arriba y de hacer lo más difícil –descontar los dos goles que debía remontar del partido de ida en Morteros– que le permitió al Celeste descontar y reverdecer su ilusión.
Ni hablar de la definición desde los 12 pasos, donde Ruffini pasó de condenado a exonerado, del cielo al infierno, tras desviar el séptimo disparo de su equipo y luego atajarle al “Melli” Álvarez el que prologó el último penal, el que Wassinger inscribió en la historia como el del ascenso del “9”.
Quedó la sensación de que debió ser para los dos, pero el fútbol no sabe de méritos.
Por primera vez el club de Morteros jugará el ex-Argentino A y lo tiene merecido, por un trabajo concienzudo y organizado de 10 años, que se coronó anoche en el Sancho.
Como también lo mereció Racing, después de luchar con una interminable serie de obstáculos de todo tipo, sin un peso partido por la mitad, en convocatoria de acreedores y apelando a la hombría y a la vergüenza deportiva del grupo de jugadores que dirigió “el Sapito” Montivero. Un grupo futbolístico humilde, que creció a partir de las carencias y terminó ganándose el corazón de todos los hinchas que ayer colmaron la cancha y se fueron con una amargura lacerante.
Pero el ascenso era para uno, tenía que definirse anoche y se fue para Morteros, la ciudad del noreste cuyo corazón futbolero está dividido entre “el 9” y Tiro Federal. Una de sus mitades amanecerá hoy latiendo a mil, festejando un ascenso histórico, que se le negó el 21 de julio de 2013, en Gualeguaychú, cuando perdió 1 a 0 frente a Juventud, el equipo que hoy milita en la B Nacional.
Será el premio para Alejandro Bergatiños, un exjugador del club que viene dirigiendo desde hace varios años al equipo, primero con Daniel Gaido y luego solo; para "el Mono" Santiago Sánchez, un vigente goleador que nunca se quiso ir de Morteros habiendo podido emigrar; a 20 años de apostar al crecimiento en una institución en la que el fútbol sólo es parte y no el todo; para su presidente, Ricardo Gandino, quien junto a la directiva de la institución apostó fuerte al ascenso.
Será, el de estos días, tiempo de alegría para los “gringos” de una ciudad vinculada a la producción de soja, sorgo y alfalfa, que junto a empresas patrocinantes de la zona apoyaron y jugaron también su pleno.
Ahora, otra historia
9 de Julio ya es del Federal A y será el otro cordobés que acompañará a Talleres en la divisional. ¿David contra Goliath? Imposible saberlo ahora, pero tendrá que armar en un mes y medio un plantel que le permita hacer pie en la divisional.
Deberá hurgar para encontrar jugadores en un mercado que casi agotó la oferta. Pero para eso habrá tiempo. El de ahora, es para festejar un acontecimiento histórico para Morteros.
