Qué perdería Belgrano si Suárez se fuera a River
El capitán de Belgrano recibió un tentador llamado de Marcelo Gallardo para reforzar al campeón de América. En la "B" quieren que se quede, pero juegan otros factores.
A Matías Suárez ya lo habían llamado de otros clubes desde que en 2016 decidió volver del fútbol belga a Belgrano, el club que lo proyectó al primer nivel. En diferentes mercados de pases, el hoy capitán celeste sonó fuerte, entre otros, en Independiente, en San Lorenzo, en el Coritiba de Brasil y, hace poco, en el mismo Anderlecht, la institución que le abrió las puertas europeas. Es más, fueron muchísimos los hinchas de Rosario Central que después del amistoso del domingo pasado les reclamaron vía redes sociales a los dirigentes "canallas" que fueran por Suárez.
Sin embargo, este miércoles las alarmas sonaron más fuerte que nunca en Alberdi apenas en el programa Estudio fútbol, de TyC Sports, revelaron que Suárez estaba bajo la lupa de River, con más precisión, de su entrenador Marcelo Gallardo.
Ya no eran dos clubes grandes como el Rojo y el Ciclón, tampoco uno brasileño y menos su querido Anderlecht. El interesado era el campeón de América, el River que hace poco más de un mes le ganó la Copa Libertadores a Boca, que acaba de vender a Gonzalo Martínez, que perdió a Rodrigo Mora por una rebelde lesión y que necesita reforzarse arriba, donde Ignacio Scocco también viene minado por los problemas físicos y Lucas Pratto, Rafael Santos Borré y el juvenil cordobés Julián Álvarez aparecen como las únicas cartas seguras, que son muy buenas, pero quizá insuficientes para un plantel siempre presionado y exigido a pelear por todo.

Ante esa necesidad, Gallardo pensó en el talento de Suárez y, como lo confirmó gente muy allegada a Belgrano, le pegó un llamado al "Oreja" para conocer su situación respecto a los celestes. Sin dudas apuntó bien "el Muñeco", porque pocos jugadores que actúan en el fútbol argentino pueden aportar lo que está en condiciones de dar el delantero de la "B". Más allá de sus intermitencias, nadie duda del desequilibrio que genera ni del poder de definición con los que cuenta el cordobés. Y menos aún, de su profesionalidad.
En Belgrano, que en forma oficial no recibió nada y en estas 10 fechas que restan de la Superliga se jugará la permanencia en la máxima categoría, todos (dirigentes, hinchas, técnico, compañeros) quieren que se quede. Sin embargo, saben que, si el jugador tiene intenciones de irse y River pone una interesante cantidad de millones de dólares o euros, será difícil retenerlo. Hasta ahora, ante cualquier propuesta, la respuesta de Matías fue siempre la misma: se quedó en Belgrano, demostrando un inusual sentido de pertenencia para estas épocas. Habrá que ver qué pasa si esto de River avanza con seriedad y el ofrecimiento llega en términos difíciles de rechazar: o sea, demasiado favorables para el futbolista y para el club de Alberdi.
¿Qué pierde la "B" si su máxima figura emigra a River?
- Su capitán: Suárez ha sido la máxima referencia del equipo de un tiempo a esta parte. Después de la salida de líderes como Farré, Turus, Olave o "Teté" González, pocos como él interpretan lo que significa defender los colores del club. Bien o mal, "el Oreja" siempre puso todo, eso nadie se lo podrá reprochar, al extremo de jugar luego de serios problemas familiares o de atravesar cuestiones de salud o físicas que en otro caso hubieran sido suficientes para ver el partido cómodamente en un palco o en su casa.
- Su figura: el atacante es un jugador de una calidad única, un crack que le aporta un toque de distinción al equipo. No es casualidad que Gallardo se haya fijado en él. Mal no le ha ido al DT de River con los jugadores que ha elegido en los últimos tiempos: Santos Borré, Quintero, Alario, Martínez, Pratto, Armani, por nombrar sólo a algunos. Y ni hablar con los juveniles que promovió, como Palacios, Álvarez o Martínez Quarta.
- Sus variantes: el entrenador celeste Diego Osella sabe que en el sistema ofensivo a Suárez puede utilizarlo como punta, como segunda opción de ataque o jugando un poco más retrasado, ya sea detrás del "9" o arrancando más desde uno de los costados. Así lo demostró y confirmó desde que volvió al club en 2016.
- Su inteligencia: si algo quedó en evidencia en más de un partido de los últimos años es que Suárez interpreta al fútbol como pocos en los planteles que ha tenido Belgrano. Tanto para descargar como para ir a buscar el pase o leer el partido está un tiempo adelante del resto de sus compañeros y de gran parte de los jugadores que actúan en el campeonato argentino.
- Su bandera: en un momento en que la "B" se juega su permanencia en Primera, se quedaría sin su jugador franquicia. Y si bien desde su llegada quizá algunos esperaban más de lo que dio, nadie puede dudar de su potencialidad y su importancia.
¿Qué gana la "B" si Matías se va a River?

Hay que remarcar que el club de Núñez no hizo una oferta oficial por el cordobés, pero si se diera una combinación de hechos –que el ofrecimiento llegue traducido en una montaña de dólares o euros, que el futbolista entienda que no puede dejar escapar esta chance y que la directiva entienda que es imposible retenerlo–, a Belgrano le ingresarían recursos como para salir al mercado para terminar de armar con jugadores de jerarquía un plantel que en este receso de verano ya reforzó de manera más que interesante. Pero claro, hay un aspecto determinante: lo que defina el jugador, quien, casualmente, por lo general es el que mejor define en Belgrano.
