Que los libren de todo mal
Nuestro ácido personaje no quedó conforme con el fútbol cordobés del fin de semana.
Estoy pensando seriamente en organizar una convención de hechiceras/os, adivinas/os, encantadoras/es, chamanas/es y exorcistas para expulsar los espíritus malignos de los equipos cordobeses que ya empezaron a transitar la Primera División, la B Nacional y el Argentino A. Léase Belgrano, Instituto, Talleres, Sportivo Belgrano, Racing y Alumni. Vamos a dejar para más adelante a los siete cordobeses del Argentino B, que seguramente necesitarán mucha ayuda para hacerse un lugar entre los 100 equipos de la categoría.
Convocar a aquellos cultores de actividades paganas para combatir la pobreza franciscana parece, a todas luces, una incoherencia, pero no se me ocurre algo más terrenal para limpiar esas piernas poseídas por vaya uno a saber qué demonios. Sé, por mi formación, que los espíritus tienen un sólo objetivo: destruir las obras de un Ser Supremo a través del hombre, que sigue siendo lo más fácil de corromper. Pero no se conforman con eso. Son tan malignos que también quieren destruir las obras de los entrenadores. De otra manera no se entiende que este fin de semana, de 15 puntos en juego, nuestros queridos cordobeses (mmmm, esa frasecita suena linda pero no me gusta quien la dice) sólo sumaron dos puntos: los empates de Talleres y Alumni. Los otros perdieron, menos Sportivo Belgrano... que tuvo fecha libre.
Dios o quien sea que nos libre de todo mal. ¡Amén!

