Por qué Instituto sufrió una frustración tan grande
Luego de la derrota ante Tiro, la Gloria debe hacer una autocrítica sobre las razones que lo dejaron fuera de todo. El análisis de Guillermo Puente.
Cuando no se cumple un objetivo, siempre hay culpables. Y en ese sentido, en Instituto tienen parte de responsabilidad los directivos, el cuerpo técnico y los jugadores. La Gloria perdió el sábado de local ante Tiro Federal y quedó afuera de cualquier chance de ascenso.
Una frustración más para este castigado fútbol cordobés, que sigue siendo de segunda (caso Belgrano e Instituto) o de tercera (Talleres, Racing, Sportivo Belgrano, Estudiantes y Alumni, si revalida su lugar).
Directivos. La temporada que terminó para Instituto significó la primera para la actual comisión directiva con referencia al armado del plantel. El campeonato pasado había heredado a Ghiso y compañía, y también la Gloria terminó en el quinto puesto, afuera de todo.
Como ahora. Esta vez, los dirigentes eligieron al cuerpo técnico y los refuerzos. Hicieron un campañón, pero no alcanzó. No fue suficiente. La razón hay que empezarla a buscar en la elección del presupuesto anual del fútbol profesional. No se optó por el más alto y ahora se siente.
En la entre temporada se eligieron cinco refuerzos y no rindieron lo esperado. A todo esto, a medida que avanzaba el torneo se hizo más notoria la división que existe entre los directivos. Sobre aquellos que aportan dinero y los que sólo opinan de las acciones de otros. Nunca quedó igual la relación entre ellos luego de aquella elección donde Ghiso perdió 7 a 5 y no siguió en la Gloria.
La división empezó allí, siguió con la designación de Marcelo Bonetto y la forma de manejar el fútbol profesional.
Nada que repreocharA nivel institucional no hay nada que reprocharle a esta comisión directiva. El club se abrió a los socios, hay obras en plena construcción y se piensa en un Instituto grande. Pero hay que marcarle un error: se anticiparon a los festejos.
El propio Juan Carlos Barrera, presidente del club, le había dicho a Mundo D que estaban organizando la fiesta por el ascenso, cuando faltaba un cuarto del torneo y nada estaba dicho. Algo similar ocurrió ayer. En la "maquina de escribir" estaban preparados los fuegos artificiales para tirar por el triunfo sobre Tiro y festejar el pasaje a la promoción. Cuando el equipo rosarino convirtió el 2-0, rápidamente desaparecieron los artefactos pirotécnicos.
Cuerpo técnico. Bonetto cometió muchos errores que los terminó pagando ayer, con la eliminación de cualquier chance de ascenso luego de que el equipo estuvo mucho tiempo entre los cuatro primeros.
El DT se peleó con la prensa, con la gerenciadora de Belgrano, con Primo, y la lista puede seguir. Todo eso conspiraba contra sus propias aspiraciones. Y todo eso lo hizo perder el rumbo. Un ejemplo de eso fue poner a Ezequiel Lázaro de "3" ante Defensa y Justicia. O cuando el 4-4-2 "tocó su techo", según sus palabras, no encontró otro sistema para volver al camino del buen juego.
En algún momento, la Gloria jugó bien. Pero se hace difícil recordar cuándo lo hizo. Bonetto siempre buscó enemigos para enojarse. Pocas veces fue autocrítico y aunque tenga dos años más de contrato con Instituto, sus días en Alta Córdoba estarían contados.
Si se va, sería un acto de dignidad deportiva elogiable porque el objetivo era el ascenso, o la promoción, y no se cumplió. Si continúa en su cargo quedará muy debilitado. El sábado los hinchas se pronunciaron en masa en contra del técnico. No fueron algunos esporádicos plateístas, sino que insultaron al entrenador desde la popular, la preferencial Sucre y, obvio, la platea.
Jugadores. Como Bonetto, los futbolistas también perdieron la brújula. Su norte era el ascenso y hace rato que venían jugando como si no lo fuera. Fue un equipo sin alma que dejó pasar una y mil chances que le iba dando el torneo. Quilmes ascendió y hacía seis partidos que no gana...