Planificar le queda bien
Maradona está escribiendo un nuevo capítulo de su Biblia futbolística. Por Gustavo Aro.
Bienvenido al mundo de la planificación. Diego Maradona está escribiendo un nuevo capítulo de su Biblia futbolística y en esas páginas le está respondiendo a la ortodoxia futbolera nacional, que entre los principales argumentos para pegarle sostienen la falta de trabajo (aunque en el fondo no se animen a decir que no le perdonan la acelerada y desprolija vida privada del astro, consumo de drogas incluido).Diego está sorprendiendo por la sensatez que le aplica a cada movimiento, por la mesura de sus declaraciones. Ya mermó aquella turbulencia de los partidos eliminatorios, en los que la principal arma del entrenador era su aura mística y la arenga. Hoy, con dos partidos jugados y bien ganados, los jugadores y la Nación futbolera reciben un mensaje claro de quien minutos después de la clasificación a Sudáfrica dijo "que la sigan chupando". Un exabrupto imperdonable para cualquier persona pública, pero entendible cuando lo dice un tipo que tenía la paciencia por el piso. Entendible también si salen de la boca de un tipo que habla como vive: a mil. Se podrá decir que en su toma de decisiones actuales mucho tienen que ver sus ayudantes Héctor Enrique y Alejandro Mancuso, incluso hasta el propio Oscar Ruggeri. Como sea, hay una versión tranquila de Maradona, abierto al diálogo y sensible a escuchar opiniones para hacer un cambio o modificar algo dentro del campo de juego.Para el partido de mañana ante Grecia, donde Argentina logrará la clasificación hasta perdiendo por una diferencia de dos goles, Maradona puso otra dosis de mesura a su planificación: realizará siete cambios (uno obligado, Jonás Gutiérrez; uno por precaución, Walter Samuel; y cinco pensados, Gabriel Heinze, Javier Mascherano, Gonzalo Higuaín, Carlos Tevez y Ángel Di María). Tantas variantes en un torneo que dura siete fechas (en el mejor de los casos) o tres (en el peor), hablan de una planificación impensada meses atrás en el planeta Maradona. Y esto es una buena noticia.

