Paulo Dybala en el CUP: Nunca hay que creerse más de lo que uno es
El exjugador de Instituto conversó con alumnos del Colegio Universitario de Periodismo. Habló de todo y ratificó que piensa volver a jugar en Instituto.
Paulo Dybala sigue en Córdoba. Y este jueves conversó con los estudiantes del Colegio Universitario de Periodismo. “La Joya” habló de todo: de Instituto, la selección, Italia, su familia...
Una de las preguntas apuntó a cómo hizo el de atacante para mantener los pies sobre la tierra siendo una figura mundial.
"Lo aprendí con mi familia. Siempre digo que mis hermanos si me tenían que dar una cachetada me la daban. Mucha gente se acerca en el ambiente y te dice \'tranquilo está todo bien\' y seguro que está todo mal. Muchas personas se acercan por lo que hacemos y no lo que somos. Siempre mantuve los pies sobre la tierra. Cuando llegué a la primera de Instituto y cuando fui al Palermo. Ahora en la Juve si creo que soy superior a cualquiera no voy a crecer. Nunca hay que creerse más de lo que uno es", expresó.
El futbolista nacido en Laguna Larga contó que el día que debutó con la selección fue "el único partido" en el que se puso nervioso.
"No soy un jugador que sienta tanto la presión. No me gusta jugar presionado. Llegué a Juventus y antes estaba Tevez, pero antes de él Del Piero y antes Zidane... Entro a la cancha tranquilo porque sé que depende de mí", agregó.
- Instituto. "Dije hace poco en una filial que iba a volver. Pasó muy rápido ese año, fue muy lindo y no terminó de la mejor manera. Tengo esa espina".
- Juegos Olímpicos. "No depende de mí. La Juventus dijo que no pero todavía hay tiempo".
- Tranquilidad. "Haber llegado a Palermo antes de un club grande de Italia me ayudo mucho para ajugar con tranquilidad. Es difícil para un chico de 17 o 18 años. Y es distinto llegar con tres años habiendo jugado y encima en el ascenso".
- Un día en la vida de Paulo. "Entrenamos a la mañana. Nos obligan a almorzar en el club todos los días y llego todos los días a las tres o cuatro a mi casa. No me gusta salir mucho a la calle. Mi novia y mi mamá se quejan de que estoy mucho encerrado. Pero llego muy cansado. Y si salís la gente está arriba de nosotros los jugadores, se quieren sacar fotos. Soy más bien de quedarme.
- El valor del esfuerzo. “Cuando uno hace las cosas las tiene que hacer con ganas y el mejor desempeño. Muchas personas me dijeron que nací con el don de jugar al fútbol, pero atrás hay un trabajo grande porque si no, no estaría donde estoy. Desde muy chicos sacrifiqué muchas cosas: salir de joda, viaje de egresado.