Pablo Migliore: Cuando el juez me dio la excarcelación, me volvió el alma al cuerpo
El arquero de San Lorenzo estuvo preso durante 40 días por encubrimiento agravado de Maximiliano Mazzaro, barra de Boca.
El arquero de San Lorenzo Pablo Migliore confesó hoy que le "volvió el alma al cuerpo" cuando el juez de instrucción Manuel De Campos dictó su excarcelación, tras pasar 40 días preso acusado de encubrimiento agravado del barra brava de Boca Maximiliano Mazzaro, prófugo de la Justicia.
Además, Migliore dejó entrever que está dispuesto a rescindir su contrato con San Lorenzo, dijo que recibió el apoyo de "la mayoría de la dirigencia", y afirmó que en el penal de Ezeiza donde estuvo detenido desde el 31 de marzo "aprendió a valorar a las personas".
En la puerta de su casa de la localidad bonaerense de Ramos Mejía y con la voz pausada durante el primer contacto con la prensa luego de recuperar su libertad, pidió que sus colegas lo "tomen como ejemplo" para no atravesar por la situación que le tocó pasar a él al tener contacto con barrabravas.
Migliore, quien pese a la excarcelación bajo fianza sigue procesado y con la posibilidad de recibir una pena de hasta seis años de prisión, no declaró contra dirigentes ni barras, según aclaró Oscar Moyano, uno de sus nuevos abogados.
Por el contrario, explicó que "el fundamento del juez para darle la libertad fue que consideró que no obstaculizará el accionar de la Justicia, y que si no lo hace perderá los bienes" con los que garantizó la fianza, es decir, un departamento y dos autos.
Lo que busca esclarecer la Justicia es el crimen de Ernesto Cirino ocurrido el 29 de agosto de 2011 en Liniers, uno de cuyos acusados es Mazzaro.
La vinculación de Migliore con esta causa derivó de una supuesta ayuda que le brindó a ese barrabrava de Boca para mantenerse prófugo.
El arquero surgido en Huracán contó que se aferró "a Dios" durante su reclusión en Ezeiza, que "lo que más" lo preocupaba era no ver a sus hijos, a los que hoy llevó al jardín, y que interiormente sabía que el momento de reecontrarse con su familia "iba a llegar".
Dijo, además, que no esperó nada de nadie mientras duró su calvario, que sus amigos estuvieron, y que sólo confió en su familia porque "cuando hay una herida, es la sangre la primera que aparece".
Admitió, también, que le "volvió el alma al cuerpo" cuando se enteró de que iba a salir y que de aquí en más intentará estar "tranquilo", pensando "en positivo" y "sobrellevando" la situación, aunque remarcó que seguramente "no exista rehabilitación para esto".
Y acerca de ese futuro inmediato, fue consultado luego por su permanencia en San Lorenzo, con el que tiene contrato hasta 2015.
Comentó que está dispuesto a hacer "lo que esté bien" para San Lorenzo, lo que bien podría interpretarse como que no pondría trabas en abandonar la institución, tal como quieren los dirigentes y la barrabrava del club.
Minutos después recibió un pequeño guiño de parte del entrenador del elenco de Boedo, Juan Antonio Pizzi, quien aseguró que tiene un lugar disponible si quiere integrarse a los entrenamientos.
"Nos encantaría que vuelva a trabajar con nosotros", señaló Pizzi en conferencia de prensa, aunque aclaró que "a medida que pase el tiempo veremos qué es lo mejor para él".
La última declaración de Pizzi sería la más cercana con el pensamiento de la conducción del club, que no ve de la mejor manera su permanencia en la institución, sobre todo tras la bajada de pulgar de parte de "La Butteler", tal como se conoce a la barra brava azulgrana.
Se habló de una eventual partida a Godoy Cruz, donde negó haber recibido algún contacto por parte de Martín Palermo, su amigo y entrenador del conjunto mendocino.
Mientras tanto, Migliore, que tiene quince días de licencia en la institución azulgrana, dijo esperar que su equipo gane mañana ante Boca, club del que es hincha, porque "ante todo está San Lorenzo"
