Ocultó la muerte de su hija para poder jugar
Ocurrió en Irak. Un arquero sufrió el fallecimiento de su pequeña hija, pero no dijo nada para poder estar con su equipo este fin de semana.
El fútbol ofrece muchas y de las más disímiles historias. Hay épicas, divertidas y también de las dolorosas. En Irak, el arquero Alaa Ahmad, del Naft Maysan, protagonizó una historia que da hoy vuelta por el mundo. Y conmueve. Esta semana, el guardameta, de 21 años, sufrió la muerte de su pequeña hija, de apenas cinco días de vida. Sin embargo, pidió a sus familiares y amigos mantener oculta la situación para que ni sus compañeros ni su entrenador se enteraran. De esa manera, evitaría que no lo dejaran jugar ante Al-Shorta, uno de los equipos más populares del país.
"Horas antes del partido, mi hija de cinco días falleció como consecuencia de complicaciones posparto", contó el arquero. Y agregó: "Lo guardé para mí y no dije nada a mis compañeros ni a mi entrenador porque estaba seguro que se hubiesen negado a que yo jugara. Quería demostrarles de lo que soy capaz".
Sin embargo, apenas sonó el silbatazo final del partido, que terminó 1-1, Alaa Ahmad rompió en un llanto terrible. Sus compañeros no entendían la razón. Hasta que él mismo les explicó en la cancha.

