Nuestro deporte latió en una fiesta inolvidable
Al tiempo que se premiaron a 36 jóvenes deportistas, se consagró al futbolista Franco Vázquez como Deportista Cordobés del Año. La fiesta fue multitudinaria y reunió a grandes figuras de todos los tiempos del deporte local. Fue la 19° edición.
A las 16.28 de ayer Wikipedia actualizó los datos de Franco Damián Vázquez. Deportista del año 2011 en Córdoba, se lee. No dice la enciclopedia on line que el futbolista de Belgrano fue coronado ante una multitud en el salón Cerro de las Rosas del Hotel Holiday Inn, el lugar que cada diciembre convoca al mundo deportivo local.
Es una cita única e inmensa cada entrega de los Premios Estímulo y cada elección del Deportista Cordobés del Año que organiza La Voz del Interior.
Hubo 36 jóvenes deportistas distinguidos con el Estímulo, dos premios a la trayectoria (Gustavo Ballas y Claudio "Piojo" López), cinco distinciones especiales (a las autoridades provinciales bajo cuya gestión se remodeló el estadio Mario Kempes; al club La Tablada, múltiple campeón en esta temporada; a los cordobeses medallistas panamericanos; a Federico Villagra, campeón una vez más; y al club Belgrano, por su fantástico año) y un recuerdo a la memoria de don Luis Remonda, nervio y motor en la génesis de los Estímulo, fallecido el 11 de julio de este año.
De este combo de grandes promesas y grandes figuras de nuestro deporte, emergió Franco Damián Vázquez, el "Mudo", el muchacho de Tanti que a los 22 años ha deslumbrado al país con su juego cadencioso, el talentoso jugador que saltará de Alberdi al Palermo italiano, como el mejor entre los mejores en un año que le resultará inolvidable.
Vázquez subió al escenario por primera vez a las 12.40. Lo hizo para entregarle el Estímulo a Lucas Melano, prometedor delantero celeste. Minutos antes del comienzo de la fiesta, el pibe le preguntó a Vázquez si quería entregarle el premio. El "Mudo" sabe de qué se trata: en 2007 él mismo fue distinguido con el Estímulo.
Esto es lo maravilloso de esta premiación. Uno puede ser reconocido cuando despunta su carrera y también en el momento de la madurez que consagra. Pasó con Soledad García, José Meolans, David Nalbandian y Fabricio Oberto. Y ahora se suma Vázquez.
A las 13.05 irrumpió por segunda vez en el estrado. Lo hizo junto a Juan Carlos Olave para recibir la distinción a Belgrano, con el fondo de imágenes de la histórica victoria ante River. Los dos representan una gran parte del sentir celeste. Diecinueve minutos después, Vázquez subiría por tercera y última vez al escenario, pero antes la sucesión de premios y reconocimientos dejó un rico anecdotario. Veamos.
"No te agrandés, seguí así, siempre por este camino, a partir de este premio tenés que trabajar más y no aflojar, metele, metele, metele, te felicito". Entre las luces de la fiesta y los flashes fotográficos, las palabras de Gustavo Ballas eran melodía en los oídos de Elio Mamondes, Estímulo en boxeo.
El genial ex pugilista le entregó el premio a un jovencito que lo idolatra. "Somos de la misma categoría y me gusta pelear como lo hacía él. Era velocísimo y muy talentoso", cuenta el pibe que entrena en el gimnasio de barrio General Bustos, 18 años, estudiante.
El primer premiado en registrarse fue el pibito Ignacio Salvucci, Estímulo en karting. Pero tal vez el primero en llegar haya sido Gastón Demarco, el pibe de La Paquita dueño de una puntería infernal: hizo record americano con 38 aciertos en 53 bochazos en un tiempo determinado.
A los 15 años, Gastón es Estimulo en bochas. No hay dudas, en cambio, respecto a quién fue el último premiado en llegar. En el descuento, con la ceremonia a punto de comenzar, apareció el Estímulo de rugby, el riocuartense Lautaro Casado, el tercera línea de gran físico que odia que lo fotografíen.
Curioso es el caso de Paulo Dybala, la jovencísima estrella de Instituto. El delantero de Laguna Larga es el primero que en el mismo año recibe el Estímulo y es candidato a Deportista del Año.
Minutos antes de las 13.24, instante en el que Héctor Baldassi (sí, Baldassi, el árbitro, debutó como conductor y se presentó con un silbatazo y blandiendo amenazante una tarjeta amarilla) y María Eugenia Mastri anunciaron al Deportista del Año, una ovación sacudió el recinto. La recibó Cecilia Biagioli, la nadadora medalla dorada en los Juegos Paanamericanos de Guadalajara, y fue la mayor ovación de la jornada. Entre ella y Vázquez estaba el ganador, y el juicio del jurado decantó en el futbolista celeste.
"Uy, qué difícil es esto. Gracias por votarme, gracias por elegirme, gracias por todo. Que tengan una Feliz Navidad y un Feliz Año Nuevo", se plantó Vázquez frente al micrófono. Por algo lo llaman el "Mudo". Hombre de pocas palabras, su espacio de expresión por excelencia es el verde césped. Por eso se lo premió, por eso lo votaron, por eso es el Deportista Cordobés del Año.
