Nicolás Mazzola: Me siento comodísimo en Instituto
Goleador requerido. El jugador albirrojo sabe que está en la mira de Belgrano y de Talleres y eso lo pone feliz, pero aclara que no tiene problemas en seguir en la Gloria.
Llegó feliz a su Viedma natal Nicolás Mazzola, el goleador de Instituto en estos últimos seis meses, el que arribó en silencio desde Villa San Carlos, un desconocido para casi todos, que de a poco se hizo conocer amasando con paciencia su dulce relación con la red. ¿El motivo? El chubutense ha comenzado el disfrute de sus vacaciones.Hizo nueve goles para la Gloria el delantero que se inició en Sol de Mayo, en su ciudad de origen, y que ya de joven entreveró piques en los entrenamientos de Independiente y de las selecciones juveniles de Argentina. No pudo mantenerse en el club de Avellaneda; tiempo después, un breve periodo en el Lucarno de Suiza le sirvió de transición a su regreso a estas tierras.
“Por diversos motivos, en los últimos años y en los equipos en los que jugué, no había tenido la continuidad que he tenido en Instituto. He podido jugar, tener buenos partidos, ayudar al equipo a ganar algunos partidos y a tener la suerte de marcar varios goles”, dice sobre su pasado reciente, todavía calentito en sus botines y en su memoria.
Un descanso feliz
Su buen momento lo hace sonar feliz a Mazzola en el teléfono, a más de 1.000 kilómetros de distancia. Cuenta que en estos meses en Córdoba recibió la visita de sus padres y de su abuela, que su papá, Héctor, además de hincha suyo simpatiza con Boca, y que él siente un cariño especial por Independiente, el club en el que empezó a formarse como futbolista.
“En Viedma me desenchufo de todo. Sólo quiero descansar. Me gusta mucho estar con mi familia, comer asados, jugar al básquet y al fútbol con los amigos; en fin, seguir practicado deportes. Y también tenemos pensado ir a pescar. Estamos a 30 kilómetros del mar, así que cuando vayamos algo vamos a sacar”, cuenta.
Mazzola enfatiza cuando habla de la felicidad de su familia por su recuperación futbolística. “Me pone muy feliz ver que mis padres y toda mi familia está contenta por todo lo que me ha pasado en los últimos meses. Me emociona verlos así. Ellos han compartido todos los esfuerzos que he realizado para poder jugar al fútbol; mi padre siempre me ha seguido en donde jugué”.
No sabe, sí contesta
El efecto de sus nueve goles en el reciente campeonato ha tenido consecuencias inmediatas, aunque resta saber si serán definitivas. Ya cuando se vislumbraba que su instinto goleador volvería a ponerlo en el centro de la escena, el ambiente futbolístico comenzó a preguntarse cuál era su relación contractual con la entidad de Alta Córdoba y que trabas podría llegar a tener para desvincularse cuando finalizara este certamen.
La confirmación dice que su relación contractual finaliza en diciembre de 2015, pero que entre el club y el jugador establecieron una cláusula de rescisión que, de pagarse, permitiría su partida a otro destino. La versión resalta la suma de un millón de pesos, como el valor a pagar por el club que desee contratarlo.
– ¿Te enteraste de un interés por vos de Belgrano y de Talleres?
– Digamos que sí, que algún comentario sentí. Eso me hace feliz porque demuestra que hice las cosas bien. Pero cualquier tema vinculado a mi futuro lo tienen que hablar con mi representante. Lo único que quiero hacer aquí es descansar y pasarla bien con mi familia.
– ¿Te gustaría seguir en Instituto?
– No tengo ningún problema en continuar en el club. Es más, allí me siento comodísimo. La gente me ha hecho sentir mucho su cariño. Este tiempo que he pasado en Instituto ha sido muy lindo. Insisto en que he vuelto a tener la continuidad en el juego y en los goles que sólo había tenido en la reserva de Independiente. Por eso estoy contento.
– ¿Y qué saldo te quedó de tu experiencia en la cancha con tus compañeros?
– Sabía que mi inserción en el equipo iba ser difícil porque había muy buenas individualidades. Tenía que jugar bien y en lo posible hacer goles. Por suerte me salieron bien las cosas y terminé entre los titulares.
– ¿Al final les faltó poco para meterse entre los ascendidos?
– Fue una lástima que no tuviéramos un buen comienzo, perdimos muchos puntos. Teníamos plantel para aspirar a otra cosa. La recuperación que tuvimos en la segunda rueda, en la que mejoramos mucho a nivel individual y como equipo, no nos alcanzó, lamentablemente.

